Category: Veganismo y trofología


Una dieta sin carne tiene beneficios notorios en el cuidado del planeta y de nuestra propia salud; no obstante, en México y gran parte del mundo, los hábitos alimenticios tienden a ser cada vez más carnívoros. A continuación, Israel Arriola, miembro activo de AnimaNaturalis, nos aporta datos valiosos que corroboran qué impactos negativos ha generado la masiva ingesta cárnica y nos aporta valiosa información que nos permite ahondar sobre una dieta más saludable y ambientalmente responsable.

Sin la necesidad de enarbolar un amplio discurso sobre el vegetarianismo, compartiré una serie de datos que el lector sopesará.

En México, según datos del Instituto Nacional de Salud Pública, desde 1980 los índices de sobrepeso y obesidad se han triplicado, especialmente entre los adultos, lo que se refleja en las cifras actuales que señalan a 39.5% de la población con sobrepeso y 31.7% con obesidad, equivalente a 7 de cada 10 mexicanos entre 30 y 60 años. [1]

De acuerdo a los resultados obtenidos por el Instituto Nacional de Salud Público Nacional (INSP), los mexicanos han disminuido el consumo de frutas y verduras en un 30% durante los últimos 20 años. [2]

manzanas-2Este mismo estudio revela que sólo 10% de los mexicanos consume 5 porciones diarias de fruta, que son el mínimo recomendado por las campañas del gobierno; en contraste, de 1990 a 2012 el consumo de carne per cápita anual pasó de 30 a 70 kilos; el de leche de 70 a 117 kilos; y el de huevo de 12 a 21 kilos.

Estas cifras dan mucho que pensar. De acuerdo con la organización American Heart Association (Asociación Norteamericana del Corazón), “los mayores cánceres de nuestro tiempo son causados por la dieta, principalmente por la grasa saturada y el colesterol”, las cuales contienen prácticamente todos los productos de origen animal. Es bien sabido por toda la comunidad médica que las grasas saturadas son fundamentales en el desarrollo de sobrepeso y obesidad, así como de algunas de las más terribles enfermedades de nuestro tiempo: arteriosclerosis, exceso de azúcar en la sangres, entre muchos otros.

Las Guías Dietéticas Unificadas, desarrolladas por la Sociedad Americana del Cáncer, la Asociación Norteamericana del Corazón, los Institutos Nacionales de la Salud y la Academia Americana de Pediatría sugieren una dieta basada en una gran variedad de alimentos vegetales, incluyendo alimentos derivados de los cereales, verduras y frutas para mantener un buena nutrición y reducir el riesgo de las enfermedades crónicas graves. [3]

Beneficios de una dieta sin carne

Llevar una vida sana no solo beneficia a nuestro cuerpo. Una alimentación basada en vegetales trae consigo increíbles beneficios:

–          –  Produce un ahorro de 80-94% en emisiones de Gases de Efecto Invernadero, causantes del calentamiento global.[4]

–          Conserva más del 70% del agua limpia.[5]

–          Usa 4.5 menos tierra para cultivar alimentos.[6]

–          Evita el 70% de la deforestación.[7]

–          Libera más de 760 millones de toneladas de grano cada año.[8]

–          Mantiene el aire más limpio.

hatos-ganaderos–          Evita la muerte y sufrimiento de entre 40 y 100 animales cada año, por persona.

–          Es entre 6 y 10 veces más económica, además de que las personas que basan su dieta en vegetales visitan al hospital un 22% menos y por estancias más cortas que quienes comen carne.[9]

Las frutas y las semillas provienen de los árboles. Éstos además de proveernos de  excelentes alimentos, brindan importantes servicios ambientales: captación de agua pluvial, regulación de la temperatura, absorción de CO2 y producción de oxígeno, mitigación del ruido, preservación de la biodiversidad, evitan la erosión, etc.

Solidaridad: una inclinación global hacia una alimentación basada en vegetales, fácilmente podría erradicar la hambruna y la desnutrición en el mundo.

Ya de colofón, para quienes desean cambiar sus hábitos, sugiero la siguiente dieta:

DESAYUNO

–              Frutas y jugos al gusto.

–              Un puñado de nueces, almendras, cacahuate natural o alguna otra semilla.

–              Un puñado de frutos secos como pasas, ciruela pasa, dátiles, arándanos, etc. Es una opción por si te apetece otra cosa.

COMIDA

–              Ensalada de espinacas, lechuga, jitomate y zanahoria rallada, con aceite de oliva o aderezo de cacahuate. Plato abundante.

–              Sopa de verduras o crema de pimientos. Un tazón.

–              Arroz integral con verduras. Un plato normal.

–              Lentejas. Un tazón o en croquetas.

CENA

–              Pan de centeno con aguacate o paté de berenjena o tofu.

–              Verduras al vapor o crudas.

–              Si cenas dulce, leche de soya/arroz/almendra o atole de avena, con galletas integrales o barritas de amaranto natural (no de marcas industriales).

Entre comidas es recomendable frutos secos, semillas, verduras crudas o al vapor, frutas o amaranto natural.

 

Autor: Israel Arriola

arriolaOriundo de Texcoco. Eterno deportista. Vegano y férreo defensor de los derechos animales, inspirado por un poderoso sentido de justicia. Coordinador de campañas y vocero para AnimaNaturalis Internacional. Secretario técnico de Sin Violencia México. Licenciado en entrenamiento deportivo en la ENED. Le apasiona el diálogo constructivo, el baloncesto, el frontenis, la lectura, rodar bici, el naturismo, el tango y viajar. Lleva un estilo de vida sencillo, ecológico y sano. Considera que por medio de la defensa animal puede aportar paz, solidaridad, respeto, salud y armonía en el planeta

 


[1] Instituto Nacional de Salud Pública y la Secretaría de Salud Pública. (2006). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006. INSP: México DF, p. 77.

[3] Deckelbaum RJ, Fisher EA, Winston M, Kumanyika, Lauer RM, Pi-Sunyer FX, St. Jeor, S, Schaefer EJ, Weinstein IB. Summary of a scientific conference on preventive nutrition: Pediatrics to geriatrics. Circulation 1999;100:450-456

[4] Foodwatch, Agosto 2008, “Organic: A Climate Savior”

[5] Chapagain A.K., Hoekstra A.Y. 2004. “Huellas del agua en las naciones”. Volume 1 Main Report Value of Water Research Series No. 16 UNESCO IHE

[6] Steinfeld, H. “La larga sombra del ganado”.  FAO 2006

[7] Ibid.

[8] Ibid.

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Buscando en la web encontre este interesante doctor que, desde la mirada de la verdadera salud, me parece un seguidor de la justicia sanitaria. Sin embargo, cada quien discernirá, pongo la informacion hallada en su web.

 

http://www.germanalberti.com/

Ahi en la web principal hallaras a la derecha interesantes articulos. Yo, pongo los que me parecen más relevantes:

Que es el Naturismo

PANELA VS AZUCAR

linaza

Causas principales de GASTRITIS

Que es el Naturismo

Somos Carnivoros

El hierro

Salud infantil

La NuevaMedicina

LA FARMAFIA

El negocio de la salud

 

Además, se incluyen unas recetas para aplicar la buena salud, las pongo a continuacion:

RECETAS ESPECIALES

ENSALADAS

recetas_para_ninos

 

Solamente tiene que oprimir en el titulo del libro e inmediatamente le saldra un articulo con la respectiva informacion. Cabe advertir que el titulo mostrado en el enlace pueden ser titulos incompletos o diferentes, me disculpara el no poner un nombre legible, mas lo importante es la información contenida en el articulo.

 

 

El mito de la vitamina B12
German Alberti
http://www.germanalberti.com
Esta vitamina se denomina también cianocobalamina (ciano = radical presente en todas las semillas oleaginosas, cobal = cobalto; y amina: radical amino, presente en todos los alimentos que contengan aninoácidos, polipéptidos o proteínas) Esta vitamina, que es esencial para la síntesis de la hemoglobina de los glóbulos rojos de la sangre y de la mielina del sistema nervioso, no es producida por ningún animal, sino por las BACTERIAS SIMBIÓTICAS FERMENTATIVAS que deben vivir en nuestro intestino.
Nosotros sólo tenemos que aportar un factor intrínseco para la absorción de la vitamina hacia la sangre. Dicho factor se segrega a nivel del estómago.
La síntesis de la vitamina B12 se realiza en el tercio distal del intestino delgado (íleon) por la acción de las bífidobacterias y los lactobacilos acidófilo. Los demás microorganismos (bacterias de putrefacción, tales como E-coli, Proteus, etc., hongos, como la cándida; y parásitos, como las amibas, “desaminan” y “descarboxilan” los aminoácidos, es decir, los destruyen y transforman en toxinas putrefactivas.
He realizado un experimento que ya lleva 49 años:
He sido vegetariano todos esos años. He cuidado a mis bacterias fermentativas como mis mejores amigas. NUNCA he tomado un solo microgramo de vitamina B12, ni mis hijos y ahora mis nietos, hemos necesitado jamás una sola pastilla de esa vitamina.
Pero siempre he cuidado que consumamos diariamente SEMILLAS OLEAGINOSAS como la principal fuente de cobalto y radicales ciano y anino para que luego las bacterias simbióticas hagan su trabajo. El resultado no ha podido ser mejor: tengo seis hijos saludables, nietos súper saludables. La alimentación ideal que les sugiero consta de:
· Semillas oleaginosas
· Frutas de todos los sabores, especialmente las cítricas
· Hortalizas de todos los colores y
· Germinados
Sí podemos sintetizar nuestra vitamina B12, por lo tanto: ¡Acabemos con ese mito ya!
Las heces de los animales fitófagos (vacas, chivos, monos, caballos, etc.) contienen bacterias de FERMENTACIÓN las cuales no producen gases de mal olor y viven en simbiosis con el animal en cuyo intestino se hospedan. Estas bacterias FERMENTADORAS fabrican vitaminas importantes como la B12, D y otras, aminoácidos esenciales, enzimas y otros nutrientes, siempre y cuando se alimenten con los residuos de frutas, semillas y hojas que les lleguen.
En cambio, los microbios PUTREFACTIVOS destruyen vitaminas, proteínas y aminoácidos, transformándolos en radicales libres, ptomaínas es decir, toxinas, tales como HISTAMINA, que sale de la histidina, es causante de alergias, AMONÍACO y ÁCIDO ÚRICO, relacionados con la artritis y reumatismo, TIRAMINA, toxina ésta que irrita al Sistema Nervioso, produce angustias, taquicardias y baja las defensas; lo mismo que CADAVERINA, PUTRESCINA y otras, que envenenan y desnutren nuestro organismo. También de la putrefacción intestina se derivan sustancias como FOSFATO, URATO, OXALATO y carbonato, que roban calcio y causan OSTEOPOROSIS.
El estreñimiento y las putrefacciones intestinales ocasionadas por el consumo de cadáveres animales y alimentos refinados son LA CAUSA principal de la mayoría de las dolencias que padece la Humanidad. Por tal alimentación numerosas personas crían en su intestino microbios de putrefacción, los cuales no pertenecen a la flora intestinal normal y sana. Ningún animal fitófago (consumidor de frutas, semillas y hojas) posee este tipo de microbios. Dichos microbios se encuentran en los cadáveres en descomposición y en el intestino y heces de animales predadores (carnívoros cazadores) y en los necrófagos o carroñeros (consumidores de cadáveres) como los zamuros, buitres y hienas, por ejemplo.
La putrefacción intestinal y el estreñimiento son la causa común a enfermedades muy diversas, como anemia, decaimiento, dolores de cabeza, colitis, artritis, amigdalitis, apendicitis, acné, alergias de todo tipo y tumores… en especial el CÁNCER.
PARA MÁS INFORMACION
Revise en mi página Web: “El Corazón de las Enfermedades”. Lea también sobre la guerra sucia a la linaza y tantas otras informaciones más.
http://www.germanalberti.com
Si crees que no podemos sintetizar vitamina B12, con la ayuda de las bacterias fermentativas, entonces también podrías creer que la tierra es plana, que el sol gira alrededor de la tierra y tantos otros mitos que en alguna época la gente creyó. La existencia de ese mito FAVORECE a la industria farmacéutica, doblemente: por un lado venden las pastillitas a quienes sean vegetarianos no científicos y por otro lado ayudan a mantener el mito de “pobrecitos los vegetarianos” están condenados a la anemia. Igual la industria farmacéutica hace circular otros mitos y prejuicios, como el de la incurabilidad de muchas enfermedades, tales como la artritis, el cáncer, etc. y de que el limón y las semillas oleaginosas son tóxicos.

Refiriendome especialmente a los veganos es hora de que se den cuenta de que la supuesta vitamina B12 hallada sólo en los productos de animales puede considerarse como una idea totalmente falsa y, con los siguientes documentos, paso a demostrarlo:

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El déficit de la vitamina b12 en los veganos es un mito

(extraido de http://lacasadelasalud.wordpress.com/2011/06/07/el-deficit-de-la-vitamina-b12-en-los-veganos-es-un-mito/ )

Algunos vegetarianos evitan ser veganos por un simple mito que se ha escuchado una y otra vez: que los veganos pueden sufrir una deficiencia de la vitamina B12 en función de su dieta. Muchos de los vegetarianos deciden, basándose en esta información errónea, que tienen que seguir comiendo proteínas animales. Sin embargo, nada podría estar más lejos de la realidad.

Eso no quiere decir que no exista la deficiencia de la vitamina B12. Las personas que tienen deficiencia de la vitamina experimentar muchos síntomas, como fatiga, pérdida de peso, problemas gastrointestinales (tales como malestar estomacal, diarrea o estreñimiento), entumecimiento, confusión y pérdida de memoria, por nombrar algunos, pero la causa raíz de esta deficiencia no es el veganismo.

Los vegetarianos no tienen por qué preocuparse, ni es necesario que tengan que tomar suplementos especiales o comer levadura nutricional. La mayor mentira que alimenta este mito, es que erróneamente se ha dicho que la única fuente de vitamina B12 es a través de la ingesta de alimentos de origen animal (carne, productos lácteos, etc.) Sin embargo, la falta de vitamina B12 no tiene por qué ser una preocupación, incluso si una persona sólo come alimentos de origen vegetal. Según la Dra. Vivian V. Vetrano, la vitamina B12 en realidad proviene de coenzimas, que ya están presentes en las bacterias que se encuentran en el cuerpo humano (en y alrededor de la boca, por ejemplo).

De hecho, la deficiencia en vitamina B12 es a menudo, según la Dra. Vetrano, un síntoma de un problema mayor que por lo general no pueden ser tratadas simplemente haciendo que el paciente ingiera vitamina B12 de una manera adicional. A menudo es causada por un problema digestivo, la Dra. Vetrano concluye que en caso de una deficiencia, el cuerpo tiene un problema de absorción de nutrientes de los alimentos. La deficiencia de vitamina B12, en lugar de ser causada por la dieta, es a menudo causada por la enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca y otros trastornos digestivos.

Los vegetarianos que hayan oído que no obtienen suficientes proteínas en sus dietas, pueden estar seguros de que este mito es falso, y que la deficiencia de vitamina B12 es también un mito. En cambio, los veganos deben de concentrarse en comer un montón de sanos alimentos crudos como nueces, semillas, granos, verduras y frutas. La verdad es que la gente no tiene la necesidad de comer carne y otros productos animales para sobrevivir y prosperar. La deficiencia de vitamina B12 debido a una dieta vegetariana es simplemente una mentira que en algún momento se tendrá que olvidar.

El dogma médico de la B12 y el vegetarianismo

UVA PRESS
Venezuela, América del Sur.

El dogma médico de la B12 y el vegetarianismo
Por el Dr. Germán Alberti*

En los vegetales, especialmente en las semillas oleaginosas, se encuentran los precursores de la vitamina B12, pero no está ensamblada. Las personas que cuidan su FLORA INTESTINAL “FERMENTATIVA” y consumen diariamente “SEMILLAS OLEAGINOSAS crudas, JAMÁS” tendrán deficiencias de vitamina B12 y no necesitan consumir ni inyectarse complementos. Desde que me hice vegetariano naturista en 1957, han transcurrido 50 años y jamás he tenido un solo día de anemia y el cerebro me funciona excelentemente. Casi todos los días de mi vida desde entonces, he consumido linaza, almendras y/o nueces. Después incorporé el ajonjolí (sésamo).

Tengo 33 años en el ejercicio de la Naturopatía y he ayudado a mucha gente, incluyendo algunos nutricionistas y médicos, a superar problemas de anemia, sólo mejorándoles su flora intestinal, de putrefactiva a fermentativa, y enseñándoles a comer semillas oleaginosas. Mis hijos y mis nietos son inteligentísimos y sólo han consumido “huevos vegetales” (semillas).

La industria farmacéutica está muy interesada en que este “DOGMA” médico de la vitamina B12 se mantenga, porque se aseguran los enfermos y la incurabilidad (el control) de sus enfermedades, al mantenerlos consumiendo carne.

Además, han hecho “propaganda terrorista” regando por el mundo mensajes, pagando a farmacólogos de diferentes países para alertar a la gente para que no consuman estas semillas porque contienen “CIANURO” (claro, “radical ciano”, necesario, junto con el “COBALTO” para que las bacterias fermentativas puedan ensamblar dicha vitamina).

Ambos ingredientes se encuentran en la linaza, las almendras, nueces, almendras de durazno, ciruelas y todas las demás semillas. Invito a quienes lean esta información a visitar mi página Web: http://www.germanalberti.com donde encontrarán documentos con informaciones más amplias.

Para terminar les informo que en un examen de sangre que me hice recientemente, mi hemoglobina estaba en 15.2 y “NUNCA” en 50 años me he tomado una sola tableta de vitamina B12.

Un afectuoso saludo, y gracias por esta oportunidad para seguir combatiendo el mito de la vitamina B12.

*Dr. Germán Alberti, médico naturista y psicólogo clínico.

El Toro que conmovió a Hong Kong y al Mundo

Sabiendo que iba a ser sacrificado en un matadero, un toro en Hong Kong demostró tener sentimientos. Su dolor ante la inminencia de la muerte, conmovio hondamente a quienes le rodeaban. No solamente salvó su vida. También dió una lección de dignidad. La Corte Constitucional Colombiana acaba se sentenciar que los animales tienen una vida cuya finalidad es valiosa por si misma. Quieren mas pruebas?
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Como se reportó en el “Weekly World News”, un grupo de trabajadores llevaban al toro a una fábrica empacadora, ellos estaban a punto de matarlos para hacer con el bistecs cuando estaban cerca a la puerta principal del matadero el toro muy afligido de repente se detuvo y no quiso caminar más, se hizo hacia atrás y de pronto cayó de rodillas: el toro estaba llorando.

¿Cómo supo que iba a ser matado desde antes de entrar al matadero?
Porque el es más inteligente que las personas.
El Sr. Shiu, un carnicero recordó, “Cuando yo vi a este supuesto “estúpido” animal sollozando y con sus ojos llenos de temor y lamentación, comencé a temblar, llamé al resto para que vieran lo que sucedía.
Ellos estaban tan sorprendidos como yo, continuamos tratando de empujar al toro hacia adelante, pero simplemente no quiso moverse y se quedo ahí sentado, llorando”.
Billy Fong, dueño de la empacadora dijo, “La gente cree que los animales no lloran como los seres humanos. Sin embargo ese toro realmente sollozaba como un bebé”.
En ese momento más de diez hombres fuertes atestiguaron la escena y fueron conmovidos.
Aquellos que son los responsables de matarlos con sus propias manos se sintieron mayormente conmovidos y lloraron junto con él.
Otros trabajadores que laboraban en el mismo matadero también se acercaron a ver como lloraba el toro, el cual estaba completamente rodeado de personas, todos estaban en shock mirando la escena. Tres de ellos dijeron que nunca iban a olvidar a ese toro llorando mientras mataban a otros animales.
Con ambos llorando, tanto hombres como el toro, todos sabían que nadie podría matar a ese toro.
El problema era ¿Que iban a hacer con el? al final, todos juntaron fondos suficientes para comprarlo y mandarlo a un templo budista, en donde los amables monjes cuidarían de él con amor para siempre.
Después de que los trabajadores tomaron esta decisión, un milagro sucedió. Un empleado dijo, “Cuando le prometimos al toro que no lo matarían, el comenzó a moverse y nos siguió”.
¿Cómo comprendió las palabras de las personas?
Mr. Shiu dijo “Créanlo o no, esto es real, aunque suene increíble”. “No hay ninguna duda de que este toro cambio la vida de todos esos carniceros que presenciaron la escena tan impactante”.
Espero con mi corazón, que esta historia, haya cambiado también la tuya”
Evoluciona!!! El Vegetarianismo, es el camino.

Recomiendo ver este video. Por favor difundirlo. Es muy bueno, algunas escenas son duras pero muestran la pura realidad.

Gary Yourofsky es periodista y locutor de radio, activista y defensor de los derechos de los animales. Sus acciones le han llevado a ser arrestado trece veces, y se le ha prohibido la entrada en cinco países.

A pesar de todo, Gary Yourofsky es un orador muy solicitado y ha ofrecido sus conferencias sobre la defensa de los derechos de los animales a miles de estudiantes en todo EEUU. Yourofsky es el fundador de ADAPTT, una organización que lucha por la abolición de la esclavitud, la explotación, el abuso y la matanza de animales.

EL MEJOR DISCURSO QUE JAMÁS ESCUCHARÁS (Best Speech You Will Ever Hear) es un excelente discurso inspiracional dado por Gary Yourofsky en el verano de 2010.

En ese momento, Gary Yourofsky ofrecía una conferencia en la Universidad Georgia Tech durante la que desmontaba mitos, presentaba evidencias y retaba a los oyentes a elegir de forma consciente y ética los productos que consumen.

El orador, tras advertir que no hablaba en nombre de la institución que acogía su charla, y que no pretendía desmentir a ninguna religión, ya que estas especifican claramente “no matarás”, definía como esclavitud y holocausto el trato que los seres humanos están dando a los animales.

Gary Yourofsky desmontará los mitos, te dará interesantes hechos y te ayudará a tomar decisiones éticas para un corazón sano y un alma sana. Su estilo es único, imperdible para cualquiera que se preocupe por los animales o que quiera hacer del mundo un lugar mejor.

Cuando se habla de pescado se suelen enumerar un sinfín de beneficios que se asocian en la mayoría de los casos a sus propiedades nutritivas. Pero, tal y como pasa en todos los alimentos, pueden llevar consigo algún tipo de riesgo asociado a la presencia de contaminantes. El mercurio, uno de ellos, es un elemento presente en la naturaleza por causas que van desde las propias de la naturaleza a las que proceden de la contaminación industrial. Su capacidad para acumularse en alimentos, sobre todo pescado, obliga a fijar niveles seguros y actualizar las medidas de protección al consumidor.

Pez espada o atún son algunos de los pescados que más han aparecido en la lista del Sistema de Alerta Rápida para Piensos y Alimentos (RASFF, en sus siglas inglesas) durante el año 2007 por contener mercurio, un contaminante orgánico cuya presencia natural en el medioambiente y en el medio marino vulnera la seguridad del producto si se ingiere. Sin embargo, la Unión Europea admite que el consumidor comunitario no está expuesto a niveles de riesgo, aunque el pescado constituya una parte importante de su dieta. La normativa europea fija un nivel máximo permitido de mercurio en los productos pesqueros de 0,5 miligramos por kilo. En las grandes especies, como el tiburón o el pez espada, el nivel es de un miligramo por kilo. De lo que se trata es que medidas como esta consigan llegar a un equilibrio entre el riesgo y el beneficio.

Una forma tóxica

La UE apuesta por buscar nuevas soluciones de protección e insta a las autoridades nacionales a fortalecer las medidas a favor de la salud pública
En el medio acuático existen algunos microorganismos, presentes tanto en sedimentos como en el agua, que transforman el mercurio inorgánico en orgánico, lo que se conoce también como metilmercurio. Esta forma tiene una toxicidad más elevada y llega a los pescados a través de su dieta, con la ingesta de organismos del plancton. Se inicia así, con los depredadores y peces de mayor tamaño, un proceso de contaminación a través de la cadena trófica.

De la misma manera que otros contaminantes bioacumulativos, la cantidad de metilmercurio aumenta en cada etapa de la cadena alimentaria. De hecho, los peces pueden llegar a acumular mercurio a lo largo de toda su vida.

Algunos países han implantado medidas de control dirigidos específicamente a reducir la presencia de este metal en el pescado. Datos de la EFSA constatan que la mayoría de los análisis realizados en los últimos años han detectado concentraciones por debajo del nivel máximo permitido. En harinas de pescado, una de las fuentes de contaminación destinada a alimentación animal, los niveles no han excedido máximo establecido como 0,5 mg/kg. En el caso de los pescados, en cambio, el 8% de las muestras analizadas han excedido el nivel máximo de 0,1 mg/kg.

Riesgo particular

¿Pasa lo mismo con las personas? La absorción del contaminante contenido en el pescado es del 95% de lo ingerido, y se localiza sobre todo en órganos como el hígado o el riñón, aunque los mayores efectos tóxicos se producen sobre todo en el sistema nervioso. Es especialmente sensible a esta contaminación la población infantil y las mujeres embarazadas, tal y como ya admitió la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) ya en 2004. Dos años más tarde, un estudio publicado en “International Journal of Obstetrics and Gynaecology” admitía que las mujeres embarazadas que comen pescado más de tres veces a la semana podrían poner en riesgo a su hijo por los altos niveles de mercurio en sangre.

Datos de los centros para el Control de las Enfermedades en EE.UU. (CDC) confirman que una de cada diez mujeres lleva una cantidad de esta sustancia suficiente para causar daños neurológicos en el feto. El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) fija para la ingesta máxima semana del metilmercurio en mujeres embarazadas un límite de 1,6 microgramos por kilo de peso corporal a la semana, y se sustituye el que fijaba 3,3 microgramos de metilmercurio en los alimentos por kilo de peso, que sí se mantiene para el resto de personas adultas.

El nivel de absorción gastrointestinal en personas está entre un 10% y un 30%, y se suele distribuir a los riñones y al hígado, según la EFSA.

NECESIDAD DE CONSENSO

El control de los metales pesados en productos pesqueros cuenta en España desde el pasado mes de marzo con un Protocolo de muestreo de preparación de la muestra y análisis. Esta herramienta nace de la necesidad de armonizar los criterios de análisis y de toma de muestras para contaminantes como plomo, cadmio, mercurio, estaño inorgánico, 3-MCPD y benzopireno. El objetivo es que los resultados analíticos que se obtengan sean similares y que los expertos cuenten con pautas de actuación. Una de ellas se refiere a la conservación de las muestras, que debe realizarse de manera que la composición del alimento no se vea alterada por la desecación, por pérdidas por evaporación o por deterioro microbiológico.

Según el protocolo, estas muestras pueden llegar a conservarse incluso algunos años, siempre que se haga a temperatura ambiente en estado seco, envasadas en bolsas de plástico con sistemas de cierre en lugares oscuros. En caso de congelar la muestra, no se hará más de un año. Los grupos sujetos a control se dividen en conservas y semiconservas, salazones y ahumados, pescados, crustáceos, cefalópodos, bivalvos y gasterópodos, tanto frescos como congelados. De lo que se trata es de dotar a los laboratorios que realizan análisis de metales en productos pesqueros de las herramientas necesarias para que el control sea eficaz y similar en todos y cada uno de ellos.

 

El panga es un nuevo pescado que encontramos sobre todo en forma de filetes, a precio muy barato(?), el panga es un pescado de cultura intensiva/industrial en Vietnam, más exactamente en el delta del rio Mekong y está invadiendo el mercado debido a su precio.

Esto es lo que hay que saber sobre el panga: Los pangas están infectados con elevados niveles de venenos y bacterias (arsénico de los residuos industriales , tóxicos y peligrosos subproductos del creciente sector industrial, metales contaminantes, fenoles policlorados (PCB) o DDT y sus (DDTs), clorato, compuestos relacionados (CHLs), hexaclorociloxano, isomeros (HCHs) y hexaclorobenceno (HCB) el río Mekong es uno de los ríos con mayor contaminación del planeta. No hay nada natural en los pangas. Son alimentados con peces muertos ,restos y huesos y con una harina de América del sur, la mandioca y residuos de soja y grano.

Obviamente, este tipo de alimentación no saludable, no tiene nada que ver con la alimentación en un ambiente natural. Es lo más parecido a la alimentación de las vacas locas (vacas que fueron alimentadas con vacas, se acuerdan?) la alimentación de los pangas está completamente fuera de toda reglamentación, el panga crece 4 veces más rápido que la naturaleza.

Además los pangas son inyectados con PEE, algunos cientificos descubrieron que si se inyectase a las hembras panga con las hormonas femeninas derivados del deshidratado de orina de mujeres embarazadas, la hembra panga produciría sus huevas muy rápidamente y en gran cantidad, lo que no ocurriría en ambiente natural (una panga pasa así a producir 500.000 huevas de una vez).

Básicamente son peces con hormonas inyectables (producidas por una empresa farmacéutica china) para acelerar el proceso de crecimiento y reproducción.

Al comprar pangas estamos colaborando con empresas gigantes sin escrúpulos y especuladoras que no se preocupan de la salud y el bien estar de los seres humanos. Este comercio está siendo aceptado por grandes superficies que venden al público en general, sabiendo que están vendiendo productos contaminados.

Nota: Debido a la prodigiosa cantidad de pangas disponibles, estos acabaran en otros alimentos: surimi (aquellas barritas con pasta de pescado), pescado en lata y probablemente en algunos alimentos para animales (perros y gatos).

Los galpones más grandes pueden tener 80
mil, 90 mil, 100 mil pollos que no conocerán
en su vida más que un terreno tamaño
baldosa rodeados de gritos en un
aire irrespirable. Para que no se
coman entre sí, se les cortan
los picos.

por Soledad Barruti para pagina12.com.ar!

¿Por qué los pollos tienen olor a lavandina y sus huesos se parten como si nada? ¿Cuántos peces mueren por cada plato de sushi? ¿Qué hay dentro de ese impoluto vaso de leche blanca? ¿Por qué todas las hamburguesas tienen el mismo sabor? ¿Sabía que cada vez menos chanchos tienen cola de rulito? ¿Por qué se suicidaron 200 mil agricultores en India? ¿Cuál es ese ingrediente fantasma incluido en el 75 por ciento de los alimentos procesados?
Los alimentos y la alimentación es probablemente el tema en el que confluyen casi todos los problemas relevantes del mundo: la corrupción, la experimentación científica, la fuerza o debilidad de los Estados ante las corporaciones, la ecología y la salud de la población mundial. Por eso, son cada vez más los libros y documentales que echan luz sobre ese oscuro entramado que hace de cada plato de comida un expediente X. Radar vio y leyó buena parte de ellos y ofrece una guía y algunas respuestas.

 Por Soledad Barruti
El 31 de octubre, Naciones Unidas ungió con el título Ser Humano 7 mil millones a Danica, una bebé filipina. El nombramiento fue por supuesto simbólico: la persona 7 mil millones podría haber nacido bastante antes en una clínica privada, en un hospital público o en una carpa improvisada en las arenas ardientes del desierto africano. En un Estado en guerra o en una democracia reciente. Puede también estar por nacer y saltar inmediatamente al olvido desde el grueso margen de error sobre el que se sostiene este mundo superpoblado. Como sea, el número al que llegó nuestra especie alarma y vuelve la atención sobre cuestiones que van del azar de un nacimiento acontecido en una determinada coyuntura política al bochorno colectivo de un sistema mundial en crisis donde el acceso a la comida y su calidad ocupan el centro de la escena. ¿Estará el ser humano 7 mil millones del lado de los 925 millones de hambrientos que hay según datos de la FAO (Organización mundial de alimentos)? ¿O crecerá hasta volverse uno de los 1500 millones de obesos que estima la ONU habrá para el 2015? ¿Tendrá la mejor de las suertes y será de los que eligen qué y cuándo comer y qué arrojar a la basura, participando del descarte anual de 1300 millones de toneladas que van al tacho, también según la FAO? Y la última: incluso si perteneciera a la franja acomodada, comiendo lo que se come en las grandes ciudades, ¿estaría a salvo?
Teniendo en cuenta que en la actualidad se producen alimentos para que coman 12 mil millones de personas, la comida no tendría que ser un tema. Y sin embargo cada día lo es más. Al margen del fenómeno “gourmet”, la problemática sobre la comida se ha ido complejizando hasta volverse un género de denuncia en sí mismo, al que se vienen dedicando desde activistas hasta periodistas, estrellas de Hollywood, políticos, documentalistas y escritores. En este sistema de producción intensiva hay material para variados intereses: especulación financiera, experimentación biológica, expulsión de pueblos enteros del campo a la pobreza, acopio global de tierras y semillas por gigantes multinacionales, polución, envenenamiento, hacinamiento y tortura de millones de animales; enormes negociados para pocos y un “consumidor” que no tiene idea de qué es lo que se lleva diariamente a la boca.

ESA MALDICION LLAMADA SUSHI

Nada es lo que era. Ni una manzana, ni un vaso de leche. Pero tal vez (quitando el complejo universo de los granos) sea el pescado el alimento que mejor ejemplifique cómo ha cambiado todo.
El salmón es un plato paradigmático: si bien sigue figurando entre los gustos más exquisitos, su consumo se extendió desaforadamente en los últimos años, impulsando la aparición de numerosos bolichones de sushi en casi todas las ciudades del mundo. Este boom ocurrió irónicamente al mismo tiempo que los pescadores locales denunciaban que volvían a la costa con sus redes vacías y los mares eran declarados ecosistemas en crisis. ¿Cómo puede ser que un recurso que escasea y se denuncia en extinción se popularice y disminuya su precio al mismo tiempo? En primer lugar, las megaempresas pescadoras aumentaron el pique doblando la apuesta. Sus barcos adquirieron el tamaño de un estadio, se equiparon con computadoras, rayos infrarrojos y comunicación satelital para detectar a sus presas. Sus bocas de red cuentan con la capacidad para meter adentro trece aviones intercontinentales. Como si con eso no bastara, también se usa cada vez más el sistema de pesca de arrastre: una especie de arado con el que barren el fondo del mar removiéndolo todo y llevándose peces de consumo, especies exóticas que no sirven de nada, delfines, tortugas, aves marinas, corales y millones de etcéteras que después, como no se pueden vender, son devueltos muertos al mar.
Los pescadores locales, sin posibilidad de competencia, se tienen que mudar a las ciudades o emplearse en las empresas que más han crecido al amparo de esta desgracia (y completan el porqué de tanto pescado): las granjas marinas. Con un desarrollo tres veces superior al de la agricultura, del 35 al 40 por ciento del pescado (y casi todo el salmón que comemos) y los crustáceos que se venden en el mundo vienen actualmente de esas granjas líquidas. Enormes jaulas de agua en medio del mar que pueden contener millones de peces que crecen prácticamente inmóviles en aguas que se pudren producto del hacinamiento. Los ojos de estos peces estallan en sangre mientras sobreviven entre parásitos y bacterias. Entre otras porquerías se los alimenta con maíz, y se les suministran antibióticos, alguicidas y tranquilizantes. Las costas que albergan estos emprendimientos se vuelven lodazales, los peces salvajes de zonas aledañas o se mudan o se mueren. Así como están las cosas, “imaginen que les sirven un plato de sushi: si ese plato contuviera todos los animales que murieron para hacerlo, el plato debería medir 1500 metros”, escribe Jonathan Safran Foer en Comer animales (Seix Barral). En este libro de reciente edición en Argentina, Safran Foer recorre el terrible camino que siguen dentro de las granjas industriales no sólo los peces sino todos los animales que van a parar a nuestro plato y cómo eso ha modificado la vida del pescador y el granjero, de las aguas y de la tierra, a la vez que empobrece la comida mientras pone en riesgo la salud del mundo entero.
Comer animales generó debates en todos los países en los que fue presentado y sirvió para volver la atención sobre la inmensa producción de libros, películas y documentales que en los últimos años se arrojaron a desentrañar cómo se producen en la actualidad los alimentos. “La industria no quiere que se sepa lo que estamos comiendo porque si lo supiéramos tal vez no querríamos seguir comiendo.” La frase aparece al comienzo del documental Food Inc. y resume el propósito detrás de cada una de estas investigaciones: correr el velo y descubrir qué hay detrás de esta industria que factura 140 mil millones de dólares al año y ocupa un tercio de la superficie del planeta.

EL OTRO LADO DEL PLATO

Para dimensionar el fenómeno de producción cultural alcanza con intentar recopilarla: en el área de los documentales hay novedades semanales (hablando por supuesto no sólo de películas sino de cortos, animaciones y documentales para Internet). Sólo acotando la elección a los que tienen extensión de película, hay decenas. De 2005 hasta hoy se pueden encontrar desde clásicas deconstrucciones de la realidad alimentaria (un recorrido bastante simple sobre cómo llegamos hasta acá y cuál será el desenlace de no producir un cambio) como la famosa Food inc. o la más reciente Fresh –sobre los sistemas alternativos de producción de alimentos–, hasta joyitas como The Future of Food que devela los peligros –de salud, de medio ambiente y hasta de independencia de los Estados nacionales– detrás de los alimentos genéticamente modificados. Otras como Dying in abundance, que muestran la desalmada especulación financiera que se hace alrededor de los granos en los mercados bursátiles. También intentos de concientización más artie como la alemana Our Daily
Bread que, sin más recursos que una cámara quieta y un micrófono, reproduce las imágenes y los sonidos de este cruel sistema moderno: sólo la imagen y el sonido de pollos recién salidos del cascarón que de a cientos son arrojados como piedras al galpón en el que seguirán creciendo o a la basura porque no nacieron con las condiciones exigidas, es escalofriante. Sólidas investigaciones periodísticas como la francesa El mundo según Monsanto (que recorre la historia de la ominosa compañía que es dueña de la mayoría de las semillas del mundo y consigue acallar a quienes osan iniciarles demandas por problemas económicos, ambientales o de salud), y la inglesa The end of the line: documental sobre la pronta extinción de la fauna marina que advierte sobre aguas sin peces libres en las próximas décadas. También Got the Facts on Milk?: un viaje por las entrañas de la industria láctea y sus siniestros métodos –como vacas con ubres veinte veces más grandes a fuerza de inyecciones de hormonas– para aumentar la producción.
Las crónicas y denuncias periodísticas, por su parte, también se suceden descubriendo para el lector interesado un sinnúmero de aberraciones cotidianas. Hay periodistas especializados en comida que dejaron de hablar de tendencias gastronómicas y se volvieron activistas presentando interesantes campañas, como Hugh Fearnley-Whittingstall de The Guardian, que promovió un petitorio para frenar el descarte de 70 millones de peces que son devueltos muertos por año al mar y que en estos días está trayendo curiosos debates en la Unión Europea (¿está bien regalarles a los pobres el pescado que “sobra”? Si se paga a los pescadores por esas especies cuya pesca innecesaria pone en peligro el ecosistema, ¿no se comenzará a alentar la pesca de animales exóticos o en extinción?). En esa línea de denuncia se mueve también Michael Pollan, escritor del New York Times (con libros como El dilema omnívoro y Food Rules: An Eater’s Manual), que ha utilizado las páginas de ese diario para escribirle directamente a Obama instándolo a modificar un sistema agrícola que sólo beneficia a las grandes corporaciones. “Hay que promover un consumo ético”, dice Pollan, quien no es vegetariano como Safran Foer, e impulsa fervorosamente la ingesta de carne siempre y cuando no provenga de granjas industriales.
Con toda la información que circula, surgen y se nutren movimientos que no son nuevos pero sí cada vez más masivos: carnívoros selectivos y consumidores de carne ética como Pollan (personas que comen sólo sabiendo cómo fue criado y muerto el animal en cuestión), vegetarianos que no comen transgénicos, veganos (que no comen nada de origen animal) y freegans (“veganos libres” o anticonsumistas, que sacan su comida únicamente de las bolsas de basura de los ricos).
Pareciera que una vez que se aborda cualquier asunto alrededor de la comida no hay espacio para la indiferencia. Pero lo más interesante del suceso no es la cantidad de voces que se levantan, sino cómo entre todas logran devolverle visibilidad a un tema tapado a medida que el mundo adoptaba este sistema agroindustrial. Productores en bancarrota por asumir los costos de la bioctecnología y pueblos enteros intoxicados con agroquímicos. Personas que consideran inmoral que el 50 por ciento de los granos que se cultivan sean utilizados para alimentar a animales (que a su vez sólo alimentan a una pequeña porción de la humanidad) y que 100 millones de toneladas anuales de granos sean usadas para crear biocombustibles (un hecho condenado por Jean Ziegler, de la ONU, como crimen de lesa humanidad). Científicos que alertan sobre el consumo de transgénicos, consumidores enfermos o parientes de víctimas directas de la comida y ambientalistas con una denuncia cada vez más atendible: el sufrimiento al que son expuestos miles de millones de animales criados bajo las condiciones más sádicas con el fin de optimizar el tiempo y maximizar las ganancias de las compañías.

LA COMIDA QUE MATA

Soja, maíz, sorgo. Los cereales han aumentado su producción en cantidades aún mayores que los animales. Son tantas las hectáreas que tienen sólo diez empresas semilleras y agroquímicas, que si sumaran sus tierras dispersas y decidieran constituirse como país, serían el más grande y poderoso. Si bien la propuesta con la que han ido avanzando a lo largo del mundo desde su aparición tuvo que ver con paliar el hambre generando cultivos invencibles ante las plagas, lo cierto es que desde la Revolución Verde en los años ’60 hasta hoy se duplicó la producción mundial y el hambre continuó su avance. Los transgénicos no sólo no tienen genes que los vuelvan más ricos en algún nutriente (como se dijo algún día que ocurriría) sino que cada día están más sospechados y relacionados con alergias, enfermedades del sistema inmunológico, nervioso y endocrino y otras patologías. Los alimentos procesados están llenos de rellenadores económicos sucedáneos de la soja como la lecitina o endulzantes como el jarabe de alta, fructosa proveniente del maíz; conocidos como “anti nutrientes”, son responsables entre otras cosas de los altos índices de obesidad y diabetes que hay en las ciudades desarrolladas.
Estos cultivos que ocupan todo también afectan la biodiversidad. De las mil variedades de papas que había en el mundo, actualmente se cultivan intensamente cuatro. De los siete mil tipos de manzanas que nutrían la imaginación del siglo XIX, quedan las cuatro o cinco que se suelen ver. El 97 por ciento de la variedad de vegetales que había al comienzo del siglo XX se extinguió. Los campesinos o pequeños productores independientes desaparecieron o se volvieron empleados de esas grandes compañías. En India, más de 200 mil deudores desesperados (¡200 mil!) que ya no tenían cómo afrontar las deudas a las que se vieron expuestos desde que las multinacionales empezaron a cobrarles por sus semillas, se suicidaron.
En la expansión verde, las vacas se trasladaron del campo a los feedlots, los cerdos de sus chiqueros a galpones de engorde intensivo y los pollos a cámaras oscuras de crecimiento acelerado. La vida de los criadores y la calidad de todos estos alimentos se han empobrecido cuantificablemente: la carne de hoy es más rica en grasas saturadas y remedios. El cambio en sus dietas y los espacios cerrados en donde se hace vivir a los animales cubiertos por sus propios excrementos volvió el terreno propicio para la aparición de virus y bacterias nuevas, o viejas pero mutadas. Es tal la cantidad de antibióticos que se les aplica para que aguanten y sobrevivan y que luego consumimos nosotros en forma de carne que las enfermedades en humanos se han vuelto cada vez más resistentes. Escherichia coli, salmonella, gripe aviar y gripe porcina son riesgos que se relacionan directamente con las granjas industriales. Y la obesidad avanza, y el cáncer avanza y los problemas cardíacos y la infertilidad y una larga lista de etcéteras. Si bien la mayor responsabilidad de este desbarajuste recae en países como Estados Unidos y China, no hay sociedad que esté exenta de sufrir las consecuencias.
¿Existe el modo de salir de esto o la fecha de vencimiento de la humanidad está escrita en letra invisible sobre cada tiquet de supermercado? Uno de los fenómenos más llamativos en la proliferación de estos documentales y libros es que, pese a todo, subyace la esperanza. Porque hay quienes ven en el colapso las semillas del cambio: un modo de leer el presente compartido también por los que en estos meses copan las plazas del mundo protestando contra este sistema tan injusto. Se trata de barajar y dar de nuevo para recuperar las pequeñas producciones locales, redistribuir el consumo globalmente, resignar un poco de confort o del gusto entre los que vivimos en sociedades desarrolladas (disminuir el consumo de carnes, por ejemplo, sería un primer paso) y alentar los nuevos movimientos que surgen en beneficio de las personas y los ecosistemas. Así como estamos hoy, en el tiempo que toma leer esta nota, siete mil personas más están entre nosotros. Si no nacieron en un país en guerra, si llegan a sortear el hambre y la pobreza, si pueden crecer hasta elegir y cuentan con una sola herramienta para seguir adelante, ésa debería ser la información para saber qué es lo que están comiendo, cuál es su origen y el proceso que atravesó antes de llegar a su plato, para no ser uno más de los tantos que sin saber juegan en cada comida a la ruleta rusa.
“La causa de casi todas las enfermedades comienza en el colon, debido a una mala nutrición”
Sentirse pesado habiendo comido si excesos, dormir mal luego de una comida frugal son situaciones que tienen una explicación. Comer un poco de todo no es igual a comer bien. La trofología es una nueva ciencia que enseña como hay que mezclar los alimentos si la intención es aprovechar al máximo el valor nutritivo de los mismos.
¿Qué es la trofología?
La trofología es una novedosa rama de la nutrición que tiene un efecto desmitificador sobre las costumbres alimenticias que, de tan arraigadas, se toman como saludables, cuando la verdad es que, si bien no puede decirse que sean dañinas, si pueden catalogarse como no recomendables.
La trofología investiga cuales son las mejores combinaciones que pueden realizarse en la dieta humana para aprovechar al máximo el poder nutritivo de los alimentos, frente a la difundida creencia de que llevar una alimentación equilibrada es consumir de todo un poco, pues no implica una verdad absoluta, ni mucho menos. El error es centrarse en el “qué” cuando el punto es el “cómo”.
Trofología: comer sano y sabio
Se sabe que los seres humanos necesitan para vivir  hidratos de carbono (contenido en féculas y azucares), proteínas (aminoácidos), lípidos (grasas), vitaminas y minerales.
Mezclarlos de manera incorrecta para el consumo resulta no solo en el no aprovechamiento de las virtudes de cada uno, sino que genera todo tipo de trastornos digestivos, que suelen tomarse como normales, pero que podrían evitarse fácilmente siguiendo las leyes propuestas por la trofología.

Una sencilla explicación
Para iniciarse, la digestión requiere de enzimas alimenticias, compuestos de grupos de proteínas que facilitan el aprovechamiento de los nutrientes alimentarios. Cada enzima actúa exclusivamente sobre un nutriente, es decir, si se mezclan los nutrientes también ellas  lo hacen, lo que muchas veces resulta en que se inhiban unas a otras siendo la consecuencia que los alimentos no sean correctamente digeridos ni aprovechado. Esto es, sucintamente, el ABC de la trofología.
La combinación correcta de la comida tiene una importancia decisiva  para una buena metabolización. Sin una digestión completa el cuerpo no puede extraer ni asimilar los nutrientes, aun los de los alimentos más saludables. Además, la digestión incompleta y la metabolización insuficiente  son las principales causas de la acumulación de grasas y del aumento de colesterol. Desde la perspectiva de las dietas para bajar de peso, no resultaran eficientes si los alimentos no se combinan correctamente.
Trastornos digestivos: evitables 100%
Se consideran trastornos normales de la digestión a la presencia de acidez estomacal o dolores de estomago frecuentes. La realidad es que una frecuencia considerable de estos síntomas trae a larga consecuencias mas molestas. Muchas de las llamadas alergias son consecuencia directa de la mala combinación de alimentos. Cuando los nutrientes no son asimilados se convierten en desechos y contaminan. La corriente sanguínea absorbe  las toxinas que genera esta contaminación y a su vez provocan urticarias, erupciones, dolores de cabeza y nauseas. La mala digestión impide dormir profundamente, se presentan pesadillas, insomnio, alteraciones en el humor y estrés. Todo esto puede evitarse certeramente aplicando los principios de la trofología.
Trofología: comer y beber
¿Es correcto comer y beber a la vez? No es recomendable. La trofología explica que cualquier bebida que se ingiera en grandes cantidades junto a la comida diluye los jugos gástricos dificultando la digestión. Esto se complica mas si los líquidos ingeridos están a temperaturas muy bajas, pues los músculos del conducto digestivo se contraen con la baja temperatura.
La excepción es el vino y cualquier bebida que este predigerida por la fermentación. En líneas generales la grafología recomienda consumir líquidos antes o después de las comidas y no durante ellas, exceptuando el vino y la cerveza.

 

Fuente del Artículo: http://www.editum.org/autor-=-.html

Extracto del libro: “El Tao de la Salud, el Sexo y la Larga Vida”, de Daniel Reid:
Las combinaciones enumeradas a continuación incluyen la mayor parte de los «crímenes culinarios» contra la ley de la naturaleza que se cometen a diario en todo el mundo. Esta lista se basa fundamentalmente en los trabajos del Dr. Herbert M. Shelton, uno de los más distinguidos terapeutas nutricionales de los Estados Unidos y autor de la «Biblia» de las combinaciones culinarias correctas, Food Combining Made Easy:· Proteína y fécula: Es la peor combinación de alimentos que se puede dar en una misma comida, y aun así constituye el plato fuerte de las modernas dietas occidentales: carne con puré, hamburguesa con patatas fritas, huevos con pan, etc. Cuando se consume una proteína y una fécula al mismo tiempo, la enzima alcalina ptialina se mezcla con la comida al mascarla en la boca. Cuando la comida masticada llega al estómago, prosigue la digestión de la fécula con otras enzimas alcalinas, lo cual impide que la proteína sea digerida por la pepsina y otros jugos ácidos. Esto permite que las bacterias siempre presentes en el estómago ataquen la proteína, con lo que se desencadena la putrefacción. Los nutrientes de la comida proteínica se vuelven casi inaprovechables para usted y producen desechos tóxicos y gases fétidos, en los que se encuentran venenos como el indol, el escatol, el fenol, el sulfuro de hidrógeno, el ácido fenilpropiónico y otros.
En tal caso, cabe preguntarse, ¿cómo es que el estómago no tiene ningún problema para digerir aquellos alimentos que por naturaleza contienen proteína y almidón, como los cereales integrales?
Como señala el Dr. Shelton, «existe una gran diferencia entre la digestión de un alimento, por compleja que sea su composición, y la digestión de una mezcla de alimentos distintos. Ante un alimento simple que contenga una combinación de proteína y fécula, el cuerpo puede regular fácilmente sus secreciones, tanto en potencia como en sincronización, a las exigencias digestivas del alimento. Pero cuando se consumen dos alimentos con exigencias digestivas distintas, incluso contradictorias, esta precisa regulación de las secreciones resulta imposible».
Norma: Consuma las proteínas concentradas, como carne, pescado, huevos o queso, separadamente de las féculas concentradas como el pan, las patatas y el arroz. Por ejemplo, coma tostada o huevos para desayunar, la hamburguesa o el panecillo para almorzar, carne o patatas para cenar.· Proteína y proteína: Las proteínas distintas presentan distintas exigencias digestivas. Por ejemplo, la mayor acción enzimática sobre la leche se produce durante la última hora de la digestión, mientras que en la carne se produce durante la primera hora y en los huevos hacia la mitad de la digestión.Resulta instructivo recordar la antigua ley dietética que Moisés impuso a su pueblo, prohibiendo el consumo simultáneo de leche y carne.
Dos carnes parecidas, como el buey y el cordero, o dos clases de pescado como el salmón y las gambas, no son de naturaleza lo bastante dispar como para provocar un conflicto digestivo en el estómago y pueden, por tanto, ser consumidas al mismo tiempo.Norma: Consuma únicamente una clase principal de proteína en cada comida. Evite combinaciones como carne y huevos, carne y leche, pescado y queso. Asegúrese de que asimila todos los aminoácidos imprescindibles variando el tipo de proteína concentrada que consume en cada comida.
· Fécula y ácido: Cualquier alimento ácido consumido al mismo tiempo que una fécula o almidón interrumpe la secreción de ptialina, dato bioquímico en el que todos los médicos están de acuerdo.
Por lo tanto, si come usted naranjas, limones u otras frutas ácidas -o ácidos como el vinagre- junto con una fécula, no habrá ptialina en la boca para iniciar la primera fase de la digestión de la fécula.En consecuencia, la fécula llega al estómago sin los jugos alcalinos imprescindibles para una correcta digestión, y se produce la fermentación bacteriana para inhibir por completo la digestión salival de las féculas en la boca basta con una sola cucharadita de vinagre, o su equivalente en otros ácidos.
Norma: Consuma ácidos y féculas en comidas separadas. Por ejemplo, si come tostada o cereales para desayunar, prescinda del zumo de naranja (igual que de los huevos). Si va a tomar una comida compuesta básicamente de féculas (arroz o cualquier clase de pasta), prescinda del vinagre y de todas las proteínas concentradas.
· Proteína y ácido: Puesto que la correcta digestión de las proteínas exige un medio ácido, sería lógico suponer que los alimentos ácidos facilitan la digestión de las proteínas; sin embargo, no es éste el caso. Cuando los alimentos ácidos llegan al estómago, inhiben la secreción de ácido clorhídrico, y la pepsina (enzima que digiere las proteínas) solamente puede actuar en presencia de ácido clorhídrico, no de cualquier ácido. Por lo tanto, el zumo de naranja inhibe la correcta digestión de los huevos, y un vinagre fuerte en la ensalada inhibe la digestión del bistec.
Norma: Evite combinar ácidos y proteínas concentradas en la misma comida.
· Proteína y grasa: En la Physiology in Modern Medicine, de McLeod, encontramos una afirmación compartida por todos los médicos: «Se ha demostrado que la grasa ejerce una clara influencia inhibidora sobre la secreción de jugos gástricos». Durante las dos o tres horas siguientes a la ingestión de grasa, la concentración de pepsina y ácido clorhídrico en el estómago se ve considerablemente reducida. Esto retrasa la digestión de cualquier proteína que se haya ingerido junto con la grasa, permitiendo que las bacterias inicien la putrefacción de la proteína. Por eso las carnes grasosas como el tocino, los bistecs con grasa o las carnes magras fritas en grasa resultan tan pesadas en el estómago durante varias horas después de haberlas comido.
Norma: Consuma las grasas y las proteínas concentradas en distintas comidas. Cuando no pueda evitar mezclarlas, acompáñelas de abundantes verduras crudas para facilitar su digestión y su paso por los intestinos.
· Proteína y azúcar: Todos los azúcares sin excepción inhiben la secreción estomacal de jugos gástricos. Esto se debe a que los azúcares no se digieren en la boca ni en el estómago, sino que pasan directamente al intestino delgado para su digestión y asimilación. Cuando se consumen en combinación con alguna proteína, como un pastel después de Un bistec, no sólo inhiben la digestión de las proteínas al inhibir la secreción de jugos gástricos, sino que los propios azúcares quedan atrapados en el estómago en lugar de pasar rápidamente al intestino del gado, y esta demora permite que las bacterias fermenten el azúcar liberando toxinas y gases nocivos que aún perjudican más la digestión.
Norma: Evite el consumo de azúcares y proteínas en la misma comida.
· Fécula y azúcar: Se ha demostrado que, cuando el azúcar llega a la boca acompañado de una fécula, la saliva segregada durante la masticación no contiene ptialina, lo cual sabotea la digestión de la fécula antes de que alcance el estómago. Además, esta combinación impide que el azúcar pase más allá del estómago hasta que termina la digestión de la fécula, provocando así fermentación. Los subproductos de la fermentación del azúcar son ácidos, cosa que aún inhibe más la digestión de las féculas, que necesitan un medio alcalino. El pan (fécula) con mantequilla (grasa) es una combinación perfectamente compatible, pero cuando se le añade una cucharada de miel o mermelada se están introduciendo azúcares en la mezcla, y eso perjudica la digestión de la fécula contenida en el pan. El mismo principio se aplica a los cereales del desayuno endulzados con azúcar, a los pasteles muy azucarados, las tartas dulces y demás.
Norma: Consuma féculas y azúcares por separado.
· Melones: El melón es un alimento tan apropiado para el consumo humano que no requiere ninguna digestión en el estómago, sino que pasa rápidamente por el estómago hacia el intestino delgado, donde es digerido y asimilado. Pero esto únicamente puede suceder cuando el estómago está vacío y el melón se consume solo o acompañado exclusivamente por otras frutas crudas. Cuando se consume junto cono después de otros alimentos que exigen una compleja digestión estomacal, el melón no puede pasar al intestino delgado hasta después de terminada la digestión de los otros alimentos. Eso hace que quede retenido, fermente rápidamente y produzca toda clase de molestias gástricas.
Norma: Coma el melón solo o no lo coma.
· Leche: Llegamos ahora a una de las cuestiones más polémicas y peor comprendidas de toda la dieta occidental Los orientales y los africanos evitan tradicionalmente el consumo de leche, excepto como purgante. Pero en el mundo occidental, la gente se acostumbra a tomar leche a diario durante toda su vida.Si observamos la naturaleza, veremos que los animales se alimentan exclusivamente de leche hasta ser destetados con otros alimentos. La desaparición natural de la lactasa (la enzima que permite digerir la leche) del organismo humano a la llegada de la madurez demuestra claramente que los humanos adultos no tienen más necesidad de leche que los tigres o los chimpancés adultos.
Aunque la leche es un alimento proteínico completo cuando se consume al natural, también contiene grasa, lo cual quiere decir que combina mal con cualquier otro alimento salvo ella misma. Sin embargo, muchos adultos tienen la costumbre de acompañar sus comidas con leche fría. La leche se cuaja nada más llegar al estómago, de modo que, si hay otro alimento presente, los grumos se coagulan en torno a las partículas de comida y las aíslan de la acción de los jugos gástricos, retrasando su digestión el tiempo suficiente para que comience la putrefacción. Por consiguiente, la primera y más importante norma a tener en cuenta sobre el consumo de leche es: «Bébala sola o no la beba».
Hoy en día, la leche se vuelve todavía más indigerible a causa de la práctica generalizada de la pasteurización, que destruye todas las enzimas naturales y altera sus delicadas proteínas. La leche al natural contiene las enzimas activas lactasa y lipasa, que hacen posible que se digiera por sí misma. La leche pasteurizada, desprovista de lactasa y demás enzimas activas, no puede ser correctamente digerida por los estómagos adultos, e incluso resulta difícil para los niños, como lo demuestran los cólicos, erupciones, problemas respiratorios, gases y demás afecciones tan frecuentes en los bebés alimentados con biberón. Además, la ausencia de enzimas y la alteración de las proteínas vitales hace que el calcio y los restantes minerales contenidos en la leche no sean bien asimilados.
Hacia 1930, el Dr. Francis M. Pottenger realizó un estudio de 10 años de duración sobre los efectos relativos de una dieta de leche pasteurizada y otra al natural en una población de 900 gatos. Uno de los grupos no recibía nada más que leche entera al natural, mientras que el otro era alimentado exclusivamente con leche entera pasteurizada de la misma procedencia. Los gatos alimentados con leche natural evolucionaron bien, manteniéndose sanos, activos y alerta durante toda su vida, pero los alimentados con leche pasteurizada pronto se volvieron inquietos, confusos y sumamente vulnerables a un gran número de enfermedades degenerativas crónicas que normalmente se relacionan con el ser humano: enfermedades cardíacas, afecciones renales y tiroideas, problemas respiratorios, pérdida de dientes, fragilidad ósea, inflamación hepática, etc. Pero lo que más llamó la atención al Dr. Pottenger fue lo que les sucedía a la segunda y tercera generaciones. Los primeros descendientes del grupo de la leche pasteurizada nacieron todos con mala dentadura y huesos pequeños y débiles, síntomas evidentes de una deficiencia de calcio que indicaban a su vez una mala absorción del calcio de la leche pasteurizada. Los descendientes del grupo de la leche al natural nacieron tan sanos como sus progenitores. Muchos de los gatitos de la tercera generación del grupo pasteurizado nacieron muertos, y los que sobrevivieron eran todos estériles e incapaces de reproducirse. El experimento debió terminar ahí porque no hubo una cuarta generación de gatos alimentados con leche pasteurizada, aunque el grupo de la leche al natural siguió reproduciéndose y criando indefinidamente. Si esto no le parece prueba suficiente de los efectos nocivos de la leche pasteurizada, tenga en cuenta que incluso los
terneros recién nacidos que son alimentados con leche pasteurizada obtenida de sus propias madres suelen morir antes de seis meses, un hecho comprobado que la industria lechera comercial se resiste a reconocer.A pesar de todas estas pruebas científicas a favor de la leche al natural y contra la leche pasteurizada, y a pesar del hecho de que hasta comienzos del siglo XX la especie humana medró con la leche al natural, en la actualidad está prohibida la venta de leche natural al consumidor en casi todos los estados norteamericanos. Para la industria lechera resulta mucho más rentable pasteurizar la leche a fin de alargar su tiempo de vida en el comercio, aunque esta leche desnaturalizada no haga ningún bien en absoluto a la salud humana. Además, la pasteurización hace que la leche de las vacas enfermas en vaquerías poco sanitarias resulte relativamente «inofensiva» para el hombre, ya que mata algunos de los gérmenes peligrosos -aunque no todos-, y esto también contribuye a abaratar los costes de producción de la industria.
Sólo hicieron falta tres generaciones para que los gatos del Dr. Pottenger alimentados con leche pasteurizada se volvieran estériles y debilitados. Y éste es el número aproximado de generaciones que europeos y norteamericanos llevan alimentándose con leche pasteurizada. Hoy en día, la esterilidad se ha convertido en un problema de importancia entre las jóvenes parejas norteamericanas, mientras que la deficiencia de calcio se ha extendido tanto que más del 90 por ciento de los niños norteamericanos padecen de afecciones dentales crónicas. Para empeorar aún más la situación, actualmente se ha impuesto la costumbre de «homogeneizar» la leche con el fin de evitar que se separe la nata. La homogeneización consiste en fragmentar y pulverizar las moléculas grasas hasta el punto de que no puedan separarse del resto de la leche. Pero los minúsculos fragmentos de grasa así obtenidos se filtran con facilidad a través de las paredes del intestino delgado y aumentan considerablemente la cantidad de colesterol y grasas desnaturalizadas absorbidas por el cuerpo. En realidad, se absorbe más grasa láctea bebiendo leche homogeneizada que consumiendo nata pura.
Las mujeres preocupadas por la osteoporosis deberían tomar buena nota de todos estos datos sobre los productos lácteos pasteurizados: esta leche desnaturalizada no aporta el calcio suficiente para combatir la citada enfermedad, como queda plenamente demostrado por el hecho de que las mujeres norteamericanas, que consumen grandes cantidades de diversos productos lácteos pasteurizados, presentan una mayor incidencia de osteoporosis que las de cualquier otro país del mundo. La col cruda, por ejemplo, proporciona muchísimo más calcio asimilable que cualquier cantidad de leche pasteurizada o sus derivados, como yogures, quesos y todos los demás productos lácteos desnaturalizados.
Recientes estudios realizados en el Centro de Investigaciones Humanas de Grand Forks, en Dakota del Norte (EE.UU.), indican que el elemento boro es también un factor esencial para la absorción del calcio de los alimentos y para su utilización por el cuerpo en la formación de los huesos. Aún más digno de mención, el nivel de estrógenos en la sangre de mujeres que recibían cantidades adecuadas de boro ascendió a más del doble, eliminando la necesidad de una terapia de administración de estrógenos, que es un «parche» habitual contra la osteoporosis en los países de Occidente. ¿Y dónde se encuentra el boro? En las frutas y verduras frescas, sobre todo en manzanas, peras, uva, nueces, col y otras verduras de hoja, donde también encontramos calcio. La naturaleza nos proporciona abundantes fuentes de todas las sustancias nutrientes que necesitamos, pero el ser humano insiste en cocerlas y elaborarlas hasta eliminarlas todas, y luego se pregunta por qué no da resultado su dieta.

Todos los adultos deberían reflexionar seriamente sobre la conveniencia de la leche como parte integrante de su dieta cotidiana, salvo en el caso de que puedan obtener leche al natural certificada, que constituye un excelente alimento. Atiborrar a los niños con leche pasteurizada para que crezcan «fuertes y sanos» es pura aberración, porque les resulta imposible asimilar los nutrientes. De hecho, hombres, mujeres y niños por igual deberían eliminar de su dieta todos los productos lácteos pasteurizados, pues únicamente sirven para atascar sus intestinos con capas y más capas de un fango limoso que impide la absorción de los nutrientes orgánicos.

Norma: Elimine completamente de su dieta la leche homogeneizada y pasteurizada. Si puede encontrar leche al natural, consúmala como una comida completa por sí misma, nunca combinada con otros alimentos.

· Postres: Hay que evitar toda clase de postres dulces tras una gran comida, pues esta clase de alimentos combina mal con todo- Incluso las frutas frescas deben evitarse tras una gran comida, pues se acumulan en el estómago y fermentan en vez de digerirse. Si le tientan las golosinas y le apetece comer tartas, dulces y pasteles, puede darse el gusto de vez en cuando y hacer una comida completa a base de ellos. No es que así vayan a hacerle mucho bien, pero al menos si los consume solos no le provocarán tantas molestias gástricas ni producirán tantos subproductos tóxicos como si los consume después de una comida.

Norma: Evite los postres dulces feculentos, así como las frutas después de una gran comida a base de proteínas o hidratos de carbono.

La correcta combinación de los alimentos tiene una importancia decisiva para la buena digestión y metabolización. Sin una digestión completa, el cuerpo no puede extraer ni asimilar bien los nutrientes ni si quiera de los más saludables alimentos. Además, la digestión incompleta y la insuficiente metabolización son las causas principales de la acumulación de grasas y colesterol en el cuerpo.

Una dieta baja en calo. rías pero compuesta por alimentos sometidos a una excesiva cocción, elaborados y mal combinados, seguirá engordándole y dejando depósitos pegajosos en sus arterias, del mismo modo que una incorrecta mezcla de combustibles deja depósitos de carbonilla en las bujías de un motor, atasca los pistones y produce gases de escape malolientes. Por otra parte, si los alimentos se combinan correctamente, no importa cuántas calorías ni cuánto colesterol contengan, porque no le harán engordar ni obstruirán sus venas ni sus órganos, especialmente si al menos la mitad de su dieta cotidiana está compuesta por alimentos crudos.

Cuando se siguen las normas de la trofología, no hace falta llevar un fanático control de la dieta, no hace falta contar calorías ni hace falta preocuparse por el colesterol. Advierta también que no existe cosa tal como un alimento que tenga un 100 por cien de proteínas o un 100 por cien de hidratos de carbono. Lo que cuenta es si las proteínas o los hidratos de carbono constituyen el principal elemento nutritivo de un alimento determinado. En términos generales, si un alimento contiene un 15 por ciento de proteínas, o más, se lo considera «alimento proteínico», mientras que un 20 por ciento o más de hidratos de carbono lo hace corresponder a dicha categoría. Al combinar distintas clases de alimentos, no tiene mucha importancia que una comida a base de hidratos de carbono incluya una pequeña cantidad de proteínas, o viceversa, sobre todo si se acompaña con abundantes verduras crudas que proporcionan enzimas activas y masa fibrosa. En el apéndice 1, al final de este capítulo, se clasifica una extensa variedad de alimentos según las categorías de proteínas, féculas, grasas, frutas y verduras. Como esta lista claramente demuestra, existen muchísimos alimentos sanos con los que componer una comida saludable sin necesidad de recurrir a alimentos elaborados
y refinados artificialmente. En el apéndice 11 se sugieren posibles menús para toda una semana.Lo ideal sería consumir una sola clase de alimento en cada comida. Basta echar una mirada a la naturaleza para darse cuenta. Los animales carnívoros jamás consumen sustancias feculentas con la carne, aunque favorecen su digestión y de vez en cuando se purgan ingiriendo hierbas silvestres dotadas de propiedades medicinales. Los observadores de aves hace siglos que vienen comprobando que los pájaros comen insectos y gusanos acierta hora del día, y bayas y semillas en otro momento, pero nunca a la vez. ¿Por qué ha de suponer el hombre moderno que su aparato digestivo es tan distinto al de todas las demás especies?

Aunque la dieta tradicional china se basa fundamentalmente en el arroz, un atento examen de los hábitos alimenticios chinos demuestra que, hasta mediados del siglo XX, el arroz se consumía según las leyes de la trofología. Así, por ejemplo, cuando las familias chinas comen en casa, en sus platos abundan las verduras frescas y los derivados de la soja, y escasea la carne. Cuando los chinos salen a darse un banquete en el restaurante, no suele servirse arroz, con el deliberado propósito de que no perjudique la digestión de todas las carnes, pescados y aves que siempre aparecen en los menús de fiesta. Hoy en día, empero, las modernas costumbres han alterado estos saludables hábitos alimentarios entre los chinos urbanos, para gran perjuicio de su salud y longevidad.

Allá en los años 20, antes de que el mundo moderno hubiera influido mucho en el modo de vida chino, científicos occidentales realizaron un profundo estudio comparativo entre los hábitos alimentarios de chinos y norteamericanos. Las regiones estudiadas estaban situadas en el centro y en la costa de China, en zonas rurales donde la forma de vida tradicional y los hábitos alimentarios no habían variado mucho en el curso de los siglos, pero donde una paz y prosperidad relativas permitían todas las posibilidades en la elección de alimentos. El estudio reveló que el chino medio obtenía hasta el 90 por ciento de su energía alimenticia a partir de cereales y productos derivados, con sólo un uno por ciento de origen animal y el resto de productos vegetales frescos. Una combinación de un 90 por ciento de hidratos de carbono y un uno por ciento de proteínas, complementada con las enzimas y la fibras de las frutas y verduras frescas, representa casi la más
perfecta combinación dietética que puede lograrse en la práctica.El mismo estudio se centró a continuación en los hábitos alimentarios norteamericanos, con resultados muy reveladores: un 39 por ciento de la energía alimenticia del norteamericano medio procedía de los cereales, un 38 por ciento de productos animales, y la mayor parte del 23 por ciento restante procedía de azúcares refinados. Las frutas y verduras apenas representaban una minúscula porción de la dieta norteamericana. Desde un punto de vista trofológico, resultaría difícil concebir un régimen peor equilibrado. Y, según los resultados del experimento del Dr. Pottenger con los gatos, el perjuicio de estas dietas desnaturalizadas puede transmitirse a las sucesivas generaciones.Examinemos de cerca la Típica Comida Norteamericana que está propagando los problemas digestivos y metabólicos por todos los países del mundo gracias a las cadenas internacionales de comida rápida. Esta típica comida norteamericana se compone de una hamburguesa con queso, acompañada de patatas fritas y regada con un batido de leche un refresco dulce a base de cola- La hamburguesa con queso como, o dos clases distintas de proteínas concentradas, la carne y el queso, cima se añade un gran panecillo esponjoso de harina blanca suma- mente refinada, o sea, fécula pura. Luego viene una gran bolsa de pata- tas muy fritas, que contienen nuevas féculas concentradas más la grasa de haber sido fritas en aceite quemado- Y finalmente este disparate se engulle con un gran batido muy helado, añadiendo leche pasteurizada a las proteínas, las féculas y las grasas, además de varias cucharadas de azúcar blanco refinado para acabar de atascar completamente las tuberías. Romper una o dos leyes de la trofología en una sola comida ya es bastante malo, pero es que la Típica Comida Norteamericana rompe por lo menos seis. No es de extrañar, pues, que según un reciente estudio sanitario de ámbito nacional, realizado en los Estados Unidos y divulgado por un boletín de Associated Press en julio de 1986, el 49 por ciento de la población se quejara de dolores estomacales crónicos y diarios, molestias gastrointestinales, estreñimiento y otras perturbaciones del aparato digestivo.

La situación dietética en el mundo occidental es mucho más grave de lo que ninguna autoridad sanitaria de ningún gobierno está dispuesta a admitir. Y ello se debe en gran medida a que la industria alimentaria se ha convertido en uno de los mayores y más poderosos negocios del mundo occidental, sobre todo en los Estados Unidos, donde la industria de los alimentos elaborados está representada por uno de los más poderosos grupos de presión de Washington. La Food and Drug Administration (FDA, o «Administración de Medicamentos y Alimentos», agencia del gobierno), a la que le corresponde decidir qué alimentos pueden ser comercializados, se compone básicamente de burócratas profesionales, no de científicos nutricionales, y no realiza ningún tipo de pruebas científicas. En vez de hacerlas, basa sus decisiones en las pruebas e informes que aportan las mismas compañías que desean lanzar al mercado un producto alimenticio nuevo. La leche natural certificada es ahora ilegal en la mayoría de los estados, y los tiempos en que la gente podía acudir a un mercado al aire libre para comprar productos frescos -como sigue haciéndose en Asia y en gran parte de Europa pertenecen ya al pasado- Así es cómo los norteamericanos siguen padeciendo una de las mayores incidencias mundiales de enfermedades cardíacas, cánceres, trastornos digestivos y otras dolencias mortales.

Los hechos son los hechos, conque vamos a echar una ojeada a los siguientes -y sorprendenteshechos sobre la dieta y la desnutrición en los Estados Unidos, compilados por científicos médicos norteamericanos y publicados por el American journal of Clinical Nutrition en su edición de marzo/abril de 1958. Un minucioso estudio comparativo entre la dieta y la salud de los mendigos de la India y los en apariencia saludables adolescentes norteamericanos reveló que en la India el consumo medio de calorías del mendigo típico era inferior a la mitad del consumo diario medio del norteamericano típico. A pesar de ello, sólo un 6,25 por ciento de los mendigos mostraban algún síntoma de desnutrición, mientras que un apabullante 75 por ciento de los adolescentes norteamericanos presentaba síntomas de desnutrición grave. Sólo un 1,25 por ciento de los mendigos de la India padecía de caries dental, frente a más de un 90 por ciento de los jóvenes norteamericanos. Conclusión: el típico mendigo de la India obtiene mayor salud de su menguada dieta que el adolescente norteamericano medio de la suya, tan «rica».

Un estudio comparable en México arrojó resultados semejantes. La edición de septiembre de 1951 de Harper’s Magazine publicó los resultados de un estudio a largo plazo sobre los hábitos dietéticos de los campesinos mexicanos, dirigido por el Dr. Robert Harris del Instituto de Tecnología de Massachussetts. Según este informe, para gran sorpresa de los investigadores, estos mexicanos sumidos en la pobreza presentaban menos síntomas de deficiencias debidas a la desnutrición que los escolares de Michigan…

El análisis de todos sus alimentos realizado por el grupo del Dr. Harris demostró que los otomis (indios que habitan en el árido valle de Mesquital, al norte de la ciudad de México), al igual que los habitantes de los suburbios de Ciudad de México, obtenían cantidades casi adecuadas de todos los nutrientes, salvo riboflavina. De hecho, su alimentación era decididamente superior a la del ciudadano medio de las regiones estadounidenses de Boston y Nueva York.

Subido por doctorbaltodano el 02/06/2009
http://doctrinabaltodano.com/

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La cura definitiva de las enfermedades es posible si conocemos las causas.

Un vegano es alguien que no consume productos o subproductos de origen animal, o productos testados sobre animales. El término original inglés “vegan” fue ideado en Londres en 1944 por 7 vegetarianos que se unieron para crear la Vegan Society, que sigue activa en Inglaterra. Utilizaron la 3 primeras letras y las dos últimas de la palabra “vegetarian” para formar la palabra “vegan”.

El veganismo es una alternativa ética y sana al consumo y dependencia de los productos de origen animal -no adaptados a nuestras necesidades físicas y espirituales. El vegano rechaza en su dieta las carnes, los pescados, los lácteos, los huevos, la miel, y en general todos los productos derivados de los animales, incluyendo el cuero, las pieles o incluso la lana. Se puede afirmar que es el estilo de vida más sano y respetuoso con los animales y la Naturaleza.

Además de los múltiples beneficios personales derivados del rechazo de los alimentos o artículos de consumo obtenidos de la explotación cruel, injusta e innecesaria de los animales, la adopción del veganismo contribuye a paliar el hambre mundial, a proteger el medio ambiente y a mejorar la calidad de vida de todo el planeta, creando las condiciones idóneas para una convivencia social basada en la no violencia.

¿POR QUÉ VEGANO?

Nunca hay una única razón por la que alguien se hace vegano. A menudo un suceso o argumento particular persuade a alguien a adoptar un estilo de vida vegano – pero las razones son tan diversas como las personas en sí mismas. En general, el primer contacto con estos argumentos suele llevar a pensar más profundamente sobre todas las implicaciones de nuestro estilo de vida.

Entre las muchas razones para hacerse vegano, las más comunes suelen ser tres. Una es la preocupación por los animales. Muchas personas se hacen vegetarianas porque no desean tener que matar animales para obtener alimento. Sin embargo, en la sociedad actual, debido a las condiciones tan inhumanas en que son criados estos animales, la obtención de otros productos distintos de la carne sigue siendo cruel y despiadada. Mucha gente se hace vegana y evitan por completo todo producto de origen animal. La segunda razón es la salud. Actualmente está demostrado que el consumo de productos cárnicos y lácteos tiene efectos desastrosos para la salud humana. Finalmente, existen preocupaciones ambientales. Un estudio reciente concluyó que la segunda mayor fuente de contaminación, después de los carburantes, es la industria cárnica.

LOS DERECHOS ANIMALES

Paralelamente a los “derechos humanos”, son con diferencia la motivación más destacada para rechazar los productos de origen animal. Los “derechos animales” es un término popular empleado para describir a quienes han trascendido una postura del “bienestar animal” (la reducción del sufrimiento más que la abolición de la causa original) hacia una filosofía que, tanto como sea posible en la práctica, busca permitir a los animales que sigan los dictados de la naturaleza libres de la interferencia humana.

Todos las especies animales (incluyendo la humana) comparten características similares – tales como la capacidad de sentir dolor, miedo y hambre. La humanidad practica el especismo – esto es, la discriminación contra los animales simplemente por no ser de nuestra misma especie. El especismo, como el racismo, es irracional y está perpetuado por la ignorancia y ciertas sutiles coacciones.

La humanidad sigue permitiendo el uso de millones de animales para la alimentación (carnes, pescados, aves, leche, huevos, miel y todos sus derivados), para la ciencia (investigación médica; experimentación de medicamentos, productos de limpieza y cosméticos, artículos para el hogar, para la agricultura, etc.; clonación, xenotrasplantes), para vestir (cuero, lana, seda); y para la diversión (incluyendo mascotas, caza y pesca, carreras de caballos y perros, acuarios, circos, zoos y parques safari). Los animales no son más que meros artículos de consumo – sacrificados y explotados en nombre de las ganancias, la avaricia, el “progreso” y el “entretenimiento”. Diversas generaciones de veganos han mostrado que es posible vivir saludablemente sin recurrir a los corrompidos “frutos” del uso y abuso de los animales.

Aunque generalmente se suele entender la postura vegetariana respecto a la dieta, la vegana suele ser más difícil de aceptar. Podríamos plantear la siguiente reflexión: supongamos que todo el mundo fuese vegetariano, y no hubiera que criar ganado para la alimentación. ¿Estaría justificado sacrificar animales para la producción de, por ejemplo, cuero? El cuero se emplea para la fabricación de calzado, prendas de vestir y todo tipo de complementos, y suele verse como algo “natural” y “tradicional”. Por ello el veganismo es una postura más comprometida que rechaza todo tipo de explotación animal. En el mundo actual, en el que las técnicas productivas han evolucionado hasta el extremo de poder ofrecernos productos alternativos a aquéllos de origen animal, debemos esforzarnos por evitar estos últimos. La elección está siempre en nuestra mano.

PONERLO EN PRÁCTICA

Aunque a primera vista la dieta vegana pueda parecer muy limitada, en la práctica no es así. Además de las frutas frescas y los vegetales, un régimen vegano puede incluir una gran variedad de platos preparados a base de cereales, pastas alimenticias, pan, patatas, legumbres (judías, garbanzos, lentejas, guisantes, etc.), arroz, semillas y frutos oleaginosos, germinados de legumbres y semillas, frutos secos y sus cremas (de almendras, cacahuetes, anacardos, etc.); leche de soja, tofu, tempeh o análogos, a base de proteína vegetal texturizada. Todos estos alimentos aportan los elementos necesarios para satisfacer los paladares más exigentes y cubrir ampliamente todas nuestras necesidades nutritivas.

Practicar el veganismo no es difícil. Muchos platos tradicionales pueden prepararse con sus equivalentes veganos. En general los productos lácteos animales pueden ser sustituidos por los derivados de la soja. Tampoco es difícil encontrar calzado, cinturones y otros accesorios que no estén fabricados con cuero. Ya existen productos de cosmética y cuidado personal (jabón, champú, dentífrico, etc.) de origen vegetal y que no están probados sobre animales.

Tus acciones cotidianas afectan a todos los habitantes de la Tierra. Aprendiendo a consumir sólo lo que necesitas, puedes, como dice el refrán: “Vivir simplemente para que los otros puedan simplemente vivir”.

LISTA DE NUTRIENDES VEGANOS

Hidratos de Carbono

Son esenciales en la dieta pues la necesidad más urgente del cuerpo humano es obtener energía y estos la aportan en un metabolismo normal.
Aparte ahorran proteínas. Los HdC son un grupo de sustancias que incluyen los azucares más simples (fructuosa (azúcar de frutas, la + importante), galactosa y glucosa), los disacáridos (lactosa, maltosa y sacarosa) y los polisacáridos (celulosa, glucógeno y almidón) Podemos encontrarlos en: Cereales integrales y sus subproductos: arroz, trigo, avena, fideos; frutas como bananas, uvas y ciruelas; legumbres: arvejas, lentejas y garbanzos; frutas secas como pasas, dátiles e higos; oleaginosas como nueces , almendras, castañas, avellanas y maní; verduras como papas y tapioca
Grasas

Forman el tejido adiposo, actúa de recubrimiento de los órganos internos, conservando el calor corporal como una capa bajo la piel. Son fundamentales para recubrir las neuronas (mielina) y el buen funcionamiento del sistema nervioso. También son una fuente concentrada de energías a las que se recurre en segundo lugar, después de los HdC o en específicos esfuerzo físicos. Podemos encontrarlas mayoritariamente en: Algas vegetales, nueces, almendras, avellanas y aceitunas. También en: cereales integrales, paltas, semillas, verduras, legumbres, raíces, etc.
Vitaminas

Son fundamentales para la digestión, para la reproducción y el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular, favorecen el crecimiento de los tejidos y la producción de anticuerpos. Si existe deficiencia de alguna de ellas, se produce una enfermedad determinada, la que se revierte al ingerir la vitamina que faltaba.

Vitamina A: Esta se presenta como tal solo en los productos animales, pero los carotenas contenidos en los vegetales son transformados por el organismo en Vit. A, esta además se almacena, por lo que si consumimos habitualmente carotenos de vegetales, siempre tendremos reservas de esta vitamina. Las conseguimos en: Vegetales amarillos, y amarillo-rojizos y verdes como son las zanahorias, ajíes, calabazas, tomates, papas, espinaca, diente de león, batata, remolacha, cebolla, ciruela, pasas, lechuga, etc.

Vitamina C:

Una dieta vegana aporta más vitamina C que una dieta cárnica, por lo que no vale la pena consumir pastillas de esta vit. La hallamos en: cítricos (naranja, kiwi, pomelos, limón, mandarina, etc), tomate, pimientos verdes, verduras de hoja, coliflor, brócoli, papas, repollitos de bruselas, melones y mangos.

Vitamina D: Se almacena en el cuerpo, es vital para la absorción del calcio y su utilización, por esto es importante para niños y embarazadas. Se la llama también “vitamina solar”, ya que la mejor fuente es la simple exposición del cuerpo al sol. La sobredosis (en los que suelen tomar pastillas) puede ser peligroso.

Vitamina E: Evita la coagulación de la sangre dentro de las venas, actúa contra la vejez y mantiene la fertilidad por más años.La mayoría de los alimentos la poseen, pero abunda en: frutos secos, aceites y cereales integrales.

Vitamina K: Efectos antihemorrágicos y de coagulación, es rara su escacez pero es esencial en la dieta. Se encuentra en: vegetales verdes y amarillos, verduras de hoja, repollo y espinacas.

Complejo Vitamina B: Todas desempeñan un papel importante en el metabolismo de los Hidratos de Carbono, las grasas y proteínas, también ayudan al funcionamiento del sistema nervioso. Las siguientes son las fuentes principales de estas vitaminas:

* B1: levadura de cerveza, germen de trigo y soja
* B2: (riboflavina) levadura de cerveza, cereales enriquecidos, almendras
* B3: levadura de cerveza, legumbres, mantequilla de maní
* B6: levadura de cerveza, cereales integrales, bananas y verduras.
* B12: es importante ya que junto al ácido fólico regula la producción de los glóbulos rojos en la médula ósea. Es de difícil obtención para los veganos, ya que se encuentra en los productos animales. Se la puede encontrar en : levadura de cerveza cultivada en medio rico en B12 (leer etiqueta), leche de soja fortificada, sucedáneos de carne (seitan, pasta de soja) siempre que estén enriquecidos en la citada vitamina. Ningún alimento vegetal es una fuente fiable de B12. De hecho, muchos alimentos vegetales como las algas o alimentos fermentados, contienen “análogos” de B12, sustancias parecidas a la B12, pero sin actividad real en nuestro cuerpo, y que además bloquean la acción de la verdadera B12. Existen también muchas pastillas de esta vitamina que son veganas. En esta página hay más información al respecto.
* Ácido Fólico: actúa junto a la B12 en la fabricación de glóbulos rojos, actúan uno en ausencia del otro.
Se encuentra en: lechugas, legumbres, espinacas, bananas, frutos secos y cereales.
* Ácido Pantoténico: es importante para la liberación de energía y la síntesis de muchos compuestos corporales.
Se encuentra en muchos alimentos por ej.: levadura de cerveza, salvado de trigo, repollo y arvejas.
* Biotina: ejerce un papel importante en la utilización de los Hidratos de Carbono, las grasas y las proteínas. Se encuentra en la mayoría de los alimentos y además la sintetiza el propio organismo.
También en: los porotos verdes, soja, frutos secos y levadura de cerveza.

Minerales

Son necesarios como reguladores químicos y materiales de construcción.

Calcio: es el mineral més abundante en el cuerpo, el 99% esta en los huesos y dientes. La ingesta excesiva de protéinas, limita la absorción del calcio, como ocurre en la dieta basada en productos animales. En esta página hay más información al respecto. Se halla en semillas de sésamo, perejil, soja, chauchas, higos, dátiles, verduras de hoja (espinaca, acelga, etc.) y también en jugos fortificados.

Hierro: combinado con una proteína forman la hemoglobina, sustancia de la sangre que transporta el oxígeno de los pulmones a los órganos y tejidos. Se halla en algas, soja y derivados, vegetales de hoja (espinacas mayormente), papas, lentejas, frutas secas, cereales integrales, perejil, chauchas y levadura de cerveza.
La presencia de vitamina C favorece la correcta absorción del hierro, por lo que es muy recomendable acompañar por ejemplo: una ensalada de lentejas (hierro) con jugo de limon (vit. C) u otras frutas. Además cocinar con los viejos utensillos de cocina hechos de hierro, puede aumentar la ingestión de este mineral entre un 100 y un 400%, curioso pero útil.

Zinc: es importante en el mantenimiento del sentido del gusto y en el crecimiento y sobre todo en la maduración sexual. El execivo consumo de alcohol provoca un aumento de la eliminación del zinc. Las fuentes son algas, semillas de calabaza, cereales integrales, legumbres, semillas de sésamo, frutas secas, soja y levadura de cerveza.

Fósforo: influye en la formación de huesos y dientes. Permite el almacenamiento y la liberación de energía. La ingestión excesiva de fósforo disminuye la absorcion del calcio, lo que lleva al organismo a tomarlo de los propios huesos (futura osteoporosis). Una dieta basada en carnes y refrescos carbónicos (coca-cola o pepsi, etc.) puede resultar en un desequilibrio calcio-fósforo, por la grandes cantidades presentes de fósforo en estos productos. Fuentes apropiadas son germen de trigo, avena, maníes, arvejas, levadura de cerveza (algunas vienen enriquecidas con calcio para mayor beneficio).

Sodio/Cloro/Potasio: juntos controlan el balance líquido del organismo, las respuestas nerviosas y las contracciones musculares. Los occidentales consumimos entre 3 y 6 veces más sodio del que necesitamos en realidad, el exceso de este, aumenta la retención de líquidos y eleva el peso corporal. Obtenemos sodio y cloro de las algas, la sal de mesa, y las verduras en general, y potasio: de la levadura de cerveza, el salvado, papas, bananas, naranjas y tomates.

Magnesio: liberador de energía, absorbe y transporta nutrientes y transmite impulsos nerviosos y contracciones musculares. Se encuentra en verduras frescas, algas, harina de soja, nueces, almendras, tofu (queso de soja), cereales integrales y semillas de sésamo.

Yodo: es un componente de la hormona tiroidea, que regula funciones metabólicas básicas. Su deficiencia puede provocar bocio.
Este problema disminuye al incluir yodo en la sal de mesa (sal yodada). Fuentes en sal yodada algas (ojo, un exceso de algas puede ser perjudicial para el tiroides por exceso de yodo) y en mucha menor medida verduras y legumbres.
Proteínas

Solo las proteínas contienen nitrógeno, uno de los 4 elementos fundamentales (carbono-hidrógeno-oxígeno-nitrógeno, los tres primeros se encuentran en las grasas y los hidratos de carbono), para el funcionamiento químico de animales y plantas.

Las proteínas son las principales formadoras de vida. Derivado del latín “Proteios” que significa “Primero” o “Principal”. Los más notables fenómenos de la vida se producen gracias y a través de ellas, como por ejemplo el crecimiento y el desarrollo.

Encontramos proteínas en: Semillas de girasol, tofu, nueces, salvado de trigo, cebada, mijo, arroz, chauchas, coliflor, mantequilla de maní, arvejas, lentejas, frutas oleaginosas, champiñones y pastas.
Oligoelementos

Los siguientes oligoelementos son esenciales para la vida humana, pero no hay requerimientos mínimos de ellos, a excepción del cobre.

Cromo: afecta la metabolización de la glucosa. Lo encontramos en: verduras, frutas, levadura y cereales integrales.

Cobalto: importante componente de la Vitamina B12. Lo encontramos en: algas y el resto de los vegetales

Cobre: importante en la formación de la hemoglobina y la absorción del hierro. Lo encontramos en: frutos secos, cereales integrales, verduras de hoja y legumbres

Fluor: vital en la formación de dientes y huesos. Lo encontramos en: algas y vegetales en los que su cantidad varía según la zona y el suelo

Manganeso: formación de huesos y sistemas enzimáticos. Lo encontramos en: mayormente en el salvado de trigo, también en frutos secos, cereales integrales, legumbres, mantequilla de maní, frutas y verduras.

Molibdeno: regulador del hierro. Lo encontramos en: mayormente en las legumbres, y también en cereales integrales y levadura.

Selenio: protege los glóbulos rojos. Lo encontramos en: trigo en mayor cantidad y en las algas y la levadura de cerveza.

Basada en el trabajo y estudios de: Brenda Davis, Vesanto Melina & David Bousseau. Becoming Vegan – Ed. BPC – 2000.
Revisado por Julio Basulto, Dietista-Nutricionista de la Unión Vegetariana Española.

PUESTA EN PRÁCTICA:

Leches/bebidas vegetales

¿Cómo sustituir los lácteos y huevos?

Ideas originales: tortillas sin huevos

Ejemplo de dieta vegana semanal para principiantes

Pizzas veganas varias recetas

Hamburguesas veganas varias recetas

Bocadillos veganos varias recetas

Sandwiches veganos varias recetas

Patés y quesos vegetales

Bizcochos veganos varias recetas

Helados veganos varias recetas

Recetario del foro con más de 1800 recetas , las veganas van con (V) en el título

Contiene enlace con la web de descarga gratuita del programa de cocina vegetariana Natural Gourmet

Equivalencias de nombres de alimentos en hispanoamérica

Listado de productos veganos de supermercado (V)

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