Durante años, me llamó curiosamente la atención las diferencias de la definición de Inteligencia en los diccionarios de habla castellana e inglesa. Mientras los anglosajones bajo el paraguas de la Enciclopedia Británica definen la inteligencia como el conjunto de varias habilidades, entre otras, el pensamiento abstracto, la comprensión, la comunicación, el razonamiento, el aprendizaje, y la resolución de problemas, -la memoria se ha quedado fuera-, en España desde que recuerdo, siempre se ha añadido el matiz de la moralidad. Siendo más joven este detalle me hacía gracia. El siguiente estudio científico llevado a cabo conjuntamente por el Dr. Fred Travis, el Dr. Harald Harung y la Dra. Yvonne Lagrosen nos explican la conexión entre la inteligencia y la espiritualidad.
“Según uno de los últimos estudios científicos, el cerebro de los músicos está sumamente desarrollado en algunas áreas ” que hace que la alarma de los músicos les lleve a estar interesados en aprender y dispuestos a ver el escenario al completo, mas tranquilo y mágico”. Con anterioridad, estos mismos rasgos han sido encontrados entre atletas de relevancia mundial, directores de alto nivel y practicantes de meditación transcendental.
El estudio, relatado en ScienceDaily, fue realizado por Fred Travis, de la Universidad Maharishi de Dirección en EU, Harald Harung, de la Universidad de Oslo en Noruega, y Yvonne Lagrosen, de la Universidad Oeste en Suecia. Ellos se especializan en el alto desarrollo cerebral de la mente, y según sus investigaciones estas características representa un potencial básico para sobresalir en algo.
Los tres investigadores midieron el desarrollo cerebral de la mente utilizando varias técnicas. El EEG mostró patrones especiales de actividad eléctrica en el cerebro de personas con un alto desarrollo cerebral. Todos tenían muy bien coordinados sus lóbulos frontales. Nuestros lóbulos frontales los usamos para realizar funciones cerebrales más desarrolladas, como la planificación y el pensamiento lógico. Otra característica es que la actividad a una cierta frecuencia, las llamadas ONDAS ALFA, dominan la actividad. Las Ondas Alfa ocurren cuando el cerebro reúne y aporta los detalles al todo realzando la creatividad. Recientemente, científicos deportivos han mostrado que los aumentos de las ondas alfa (a menudo en el lado izquierdo del cerebro) preceden al funcionamiento máximo.
Otra medida del EEG indicó que los individuos con un alto desarrollo cerebral usan sus recursos económica y eficientemente. Ellos están alerta y listos para la acción cuando es funcional actuar así, pero al mismo tiempo estan relajados y adoptan una actitud de espera cuando es apropiado. Los investigadores usaron dos técnicas para medir el desarrollo cerebral de la mente. Una tiene que ver con el razonamiento moral. Aquellos con un alto desarrollo cerebral obtienen mejores puntuaciones. El desarrollo moral, curiosamente, está unido al modo en que una persona se autoevalúa y evalúa a los demás.
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Otra técnica trató de medir las “experiencias cumbre”. Según Abraham Maslow, éstos son los momentos de nivel más alto de conciencia, cuando tenemos emociones intensas de felicidad y armonía y de trascender las limitaciones. Los individuos con un alto desarrollo cerebral tienen muchas experiencias cumbre. Tal sentimiento de unidad espiritual con el resto del universo realza la propia auto-valoración y la productividad.
Travis recalcó que “todo lo que hacemos, cambia nuestro cerebro “. Esto es especialmente cierto en relación a la meditación transcendental y a la escucha de música armoniosa. Tenemos que dedicarnos a tales actividades para cambiar nuestra mente de modo que esto pueda desarrollarse para abrazar y englobar cada vez más al universo. Esto nos permitirá desarrollar una conciencia que verdaderamente incluye todo.
Los investigadores también sugirieron que nosotros podemos hacer un buen progreso se seguimos las recomendaciones de salud comunes como: dormir los suficiente, trabajarnos físicamente, comer de forma sana y no sobre-castigarse. También es fundamental el modo en que manejamos nuestros procesos mentales para el éxito. Asimismo, la música con la melodía apropiada, la danza armónica, y la meditación contribuyen notablemente a la expansión de nuestro cerebro. Una forma equilibrada de vida, incluido periodos de relajación y descanso es recomendable. Esto propicia una vida verdaderamente plena, apropiadamente equilibrada y profundamente espiritual. Por tanto, comandar la mente nos permite ensanchar nuestro corazón y profundizar en nuestro espíritu”