CHEMTRAILS

 

 

 

Los que no sospechan nada

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Las “chemtrails” son un fraude 

AKASICO / US Air Force.- Según la Fuerza Aérea estadounidense, desde 1996 un elaborado fraude alimenta la leyenda urbana según la cual aviones militares esparcen desde el cielo sustancias desconocidas.

Muchos de los defensores de la existencia de una práctica ilegal citan la existencia de un escrito elaborado por las fuerzas aéreas titulado “El clima como factor multiplicador de la fuerza militar. El control climático para el 2025”. Los militares se defienden afirmando que este escrito es una mera elucubración teórica que en absoluto refleja políticas actuales o futuras de la Fuerza Aérea.

“La política de la Fuerza Aérea es observar y predecir el tiempo. Este conocimiento del clima nos sirve de apoyo en el desarrollo y diseño de operaciones militares. Pero que quede claro que la fuerza aérea no está llevando a cabo ningún proyecto de modificación del clima ni tiene pensado hacerlo en el futuro”.

En apoyo de sus tesis los militares citan abundantes artículos científicos y periodísticos que señalan todo el controvertido asunto de las “chemtrails” como un engaño fruto de la confusión bienintencionada de los ciudadanos y de la interferencia de elementos desaprensivos.

Lo cierto es que estas estelas no son nada nuevo, sino un fenómeno bien conocido en la aeronáutica cuyo aspecto y duración depende de aspectos tan diversos como las condiciones atmosféricas (temperatura, humedad, presión atmosférica, velocidad del viento…) o las características técnicas de las turbinas de los aviones. La variedad de formas y aspectos de estas estelas es virtualmente infinita, al igual que su forma de dispersión en el cielo. Las diferentes formas en las que la luz solar se refleja en estas estelas puede provocar diferentes efectos visuales. De hecho, desde 1953 se viene estudiando científicamente este fenómeno sin que las recientes observaciones aporten nada nuevo a lo que ya se sabía.

Otro factor que suele llamar la atención en estas estelas es su particular colocación formando “rejillas”, algo que parece sugerir un diseño premeditado. Sin embargo, esto no es nada extraño, ya que el fenómeno se produce en los cruces de pasillos aéreos especialmente frecuentados. No es, por tanto, un mismo avión el que pasa una y otra vez sobre el mismo sitio para arrojar a la atmósfera un determinado agente tóxico, sino que las caprichosas formas de las estelas se deben al paso sucesivo de cierto numero de aviones en una zona de intenso tráfico aéreo. Por último, no se ha podido comprobar alteración sanitaria o epidemiológica alguna en las zonas en las que se ha denunciado el fenómeno.


13/11/2001
 

 

 

Los que algo sospechan

URGENTE! AVIONES ESTAN TIRANDO QUIMICOS CANCEROGENOS EN EL AIRE EN EL AREA DE LA BAHIA! by TEZKALIPOKA Sunday, Feb. 15, 2004 at 10:37 PM

Aviones del gobierno y comerciales están llevando a cabo una operación de riego de químicos desde el aire (chemtrails) sobre las ciudades de San Francisco, Oakland, Berkeley y toda el área de la bahía. Entre esos químicos ya se han encontrado elementos cancerígenos causantes de problemas respiratorios. ¡Esto es serio! Ellos tratan hacer ver esos químicos como “nubes”, pero un ojo atento notará que las características son totalmente diferentes. Ya hay un buen aumento de investigación y resultados acerca de este hecho verídico. ¡Edúquese acerca del problema hoy y haga algo!

Condensación versus quimificación.

“¡Allá va un avión a chorro!”, exclaman quienes observan en el azul cielo estelas blancas que se desvanecen rápidamente. Son producto de la condensación del aire caliente de los motores (contrails) en contacto con temperaturas gélidas. Las columnas de humo químico blanco (chemtrails), en cambio, permanecen por horas en las alturas y gradualmente se entremezclan hasta ocultar el azul. Las aeronaves fumigadoras vuelan en peligrosas piruetas entrecruzadas y en proximidad ilegal unas de otras. Observadas bajo ciertos ángulos de la luz solar las estelas químicas se identifican por barras prismáticas de colores.

Una operación encubierta nunca antes realizada por militares estadounidenses está causando enfermedad y consternación en varios países. Según expertos, los responsables son aviones cisterna de la Fuerza Aérea, en desafío a regulaciones de la aviación civil, la salud pública y las leyes de polución.

La Armada estadounidense tiene un proyecto supersecreto para dominar la frecuencia radial en un campo de batalla y un país, desde el principio al fin de un combate. Los informes confidenciales indican que los experimentos se realizan desde las bases aéreas en Hurlburt Field (Ft. Walton Beach, Florida), Wright-Patterson (Dayton,Ohio) y en el campo de pruebas White Sands (Nuevo México).

El sistema Radio Frequency Mission Planner (RFMP) logra imágenes del campo de batalla vía satélite y las tridimensiona para su transmisión por televisión y pantallas DataWall al puesto de mando; y para que este sistema funcione es necesario que exista una mezcla de bario y sal en la tierra.

Pero, al no haber pilotos extranjeros calificados para volar los 700 KC-135 y KC-10, ¿quién pilotearía los aviones genocidas para dañar a sus propias familias? En resumidas cuentas, no tenemos certeza de lo que nos está cayendo. Si el gobierno fumiga sustancias tóxicas sobre su propio pueblo, a sabiendas de que producen epidemias fatales, comete asesinato. Aún si se toma como una “necesidad operativa” por razones de seguridad nacional, cualquier militar que deliberadamente enferma y mata a su pueblo traiciona a la población a la cual juró proteger.

A pesar de sus repetidas protestas de inocencia, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha estado implicada en fumigaciones desde los 90. El 2 de marzo de 2000, al permanecer en tierra por mantenimiento cientos de aviones cisterna KC-135 (Stratotankers), la actividad aeroquímica sobre las ciudades se redujo considerablemente, y también las denuncias sobre fumigación aérea que llegaban por la Internet al centro de control de Houston.

 

Las pruebas hablan.

Las estelas del aerosol fueron fotografiadas vía satélite sobre Irak y Arabia Saudita durante la Guerra del Golfo y ahora aqui en los Estados Unidos, San Francisco, Oakland , Berkeley, Santa cruz y todo California. Afganistán fue saturado con aerosol químico, y las fibras de polímero del aerosol de bario en la atmósfera pueden ser usadas como un sistema de detección óptica para descubrir la presencia de agentes biológicos. ¿Suena increíble? Quizás lo sea.

El noticiero del canal WCTI, de New Bern, Carolina del Norte, en un informe titulado Capacitación de la NATO en el local correccional del Condado Pamlico, develó que la tripulación del USS Enterprise probaba y aplicaba en marzo 20 de 2001, RFMP/VTRPE e imagen satelital con el uso del aerosol de sales de bario frente a la costa de Carolina del Norte. Un periodista de la zona declaró que en esa práctica se usó el control del clima para producir una tormenta, de lo que sólo informaron los medios del área costera de Carolina del Norte.

 

Ilegal, de acuerdo a leyes estadounidenses.

El programa ha sido declarado “secreto” para la población civil y para las agencias de protección ambiental (EPA). En verdad, los sistemas computarizados y la química han sido fusionados para usar como armas de guerra, en detrimento de la salud ambiental y humana.

¿Cómo puede mantenerse en secreto una estratagema tan grandiosa de ingeniería planetaria? Bien, piensen por cuánto tiempo se han ocultado a un público drogado, indiferente y desilusionado, los horrores del agente naranja entre el pueblo vietnamita, la enfermedad de la Guerra del Golfo, que dejó incapacitados o mató a miles de combatientes, o las 16.000 muertes en Chernobyl. Es fácil, pues, creer que las tripulaciones aéreas se ofrecen para misiones de cambio atmosférico cuando se les dice que son vitales para proteger a sus familias y a la población. Deben jurar secreto, o atenerse a penas militares severas por rebelarse o soltar la lengua.

Las sales solubles de bario son tóxicas para los mamíferos; se diluyen rápidamente en el tracto gastrointestinal y se depositan en músculos, pulmones y huesos. No se sabe el efecto a largo plazo que tiene el bario en los seres humanos.

Cientos de miles de norteamericanos llenan las salas de emergencia de los hospitales en una especie de epidemia de una enfermedad fatal con características gripales, y es fácil deducir que pueda estarse llevando a cabo algún tipo de “selección de población” ­algo que ha sido meticulosamente documentado­ de acuerdo al plan del Comité de 300 de Haig-Kissinger, de reducir la población mundial en 2 billones de personas por medio de guerras, hambruna, enfermedades, etc.

Según pioneros eugenistas, desde hace 85 años se realiza la eliminación de “comilones inútiles” y “malezas humanas” por algunas de las familias más ricas y sus aliados Nazis y Zionistas. No hay evidencia, ni pruebas en el otro sentido, de que la fumigación con químicos sea un atentado deliberado para reducir la población, a pesar de lo que publicó el Dr. John Coleman en noviembre de 1991.

 

Una gripe que no es tal.

La semana antes de Navidad de 2004, había 55 enfermos esperando turno para emergencia en dos hospitales de Montreal, y en Toronto solamente uno aceptó pacientes. El Peterborough Regional Hospital recibió el récord de 307 pacientes dos días seguidos. Se dio la misma situación en ciudades de EEUU, y las ambulancias fueron en muchos casos rechazadas. La BBC de Londres informó que se contrataron camiones refrigerados para transportar cadáveres.

La prensa no mencionó las gigantes equis sobre los cielos de Gran Bretaña, Canadá y EEUU, o la gelatina marrón que había caído en los parabrisas en Birmingham, Inglaterra, o el material filamentoso llamado “cabello de ángel” que caía de jets que volaban a grandes alturas sobre el Caribe, Australia y Sudáfrica.

Desde 2001-2002, casi toda la población norteamericana ha estado enferma, o conoce a alguien que súbitamente se enfermó de gravedad con síntomas recurrentes de gripe mucho más persistentes y severos que los de un resfrío común, o ataques de vértigo y agotamiento. La cadena ABC News dijo que los doctores veían gripe donde no existía. El Dr. Andrew Winquist, del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas concluyó que muchos habían sido infectados con un germen que no tenía nada que ver con la gripe. Después que el director de un hospital regional declaró a los medios que la misteriosa enfermedad “mata aún a gente sana en cuatro o cinco días”, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) informó sobre muertes por una enfermedad del sistema respiratorio a niveles epidémicos. Los niños y ancianos son los más vulnerables a la fumigación química.

AHORA YA SABEN! ABRAN LOS OJOS Y MIREN HACIA ARRIBA, ESPECIALMENTE EN LOS DIAS SOLEADOS Y DESPEJADOS.

 

 

La verdad sobre los “chemtrails”

 

¿Están envenenando nuestra atmósfera?

Estimado profesor Velmont: Hace tiempo que leo información sobre “chemtrails” (estelas de productos químico) por oposición a los “contrails” (estelas de condensación) dejados por los aviones. Aquí en Europa, y particularmente en Bélgica, donde resido, observo que están presentes casi cotidianamente. Se especula que su diseminación es para debilitar a los más débiles, así como para el control metal. Me interesaría saber qué finalidad tienen y por qué se nos asperge con ellos. Gracias.

José G.

RESPUESTA

Apreciado José: A mí también me intrigó este asunto y cuando lo estuve estudiando a fondo realmente pensé en algún tipo de conspiración del gobierno de Estados Unidos -¿cuándo no?- contra la población para fines de control, pero la verdad resultó más prosaica, como verás, y quizás más difícil de creer, especialmente cuando la verdad es tan sencilla y uno espera una verdad complicada.

Y por esta vez, el gobierno norteamericano es totalmente inocente.

Te transcribo los diálogos que tuve con Ron Hubbard en la sesión del 26/6/04 que te aclarará todas las dudas.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio.

 

Interlocutor: ¿Es usted, Maestro Ron?

Ron Hubbard: Hola, Horacio, ¿cómo estás?

Interlocutor: Estoy realmente intrigado por los temas que hoy tengo agendados para tratar. ¿Podríamos comenzar directamente por las preguntas? Me refiero a que si no hay algún mensaje urgente, por supuesto.

Ron Hubbard: Vamos directamente a las preguntas.

Interlocutor: Mi primera pregunta está dirigida a los “chemtrails”, que como usted ya sabe hay mucha especulación respecto a qué se trata, porque mientras algunos dicen que son desechos normales de los aviones, otros dicen que son productos químicos que los militares están diseminando en la atmósfera como experimentos de tipo bacteriológico o directamente para debilitar a los más débiles con fines de control mental y también control poblacional.

Los que denuncian que algo raro está sucediendo en nuestros cielos distinguen los chemtrails de los “contrails”, que son las estelas normales que dejan los aviones.

La pregunta concreta es: ¿Nos están envenenando o todo no pasa de ser una “leyenda urbana”?, para decirlo con una expresión en boga para denotar a toda noticia falsa que termina creyéndola todo el mundo como si fuera verdad.

Ron Hubbard: Hay de por medio una cuestión bacteriológica de contaminación de la atmósfera bastante peligrosa.

Interlocutor: ¡No lo puedo creer! ¿Lo están haciendo a propósito?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto que lo están haciendo a propósito.

Interlocutor: ¿Quiénes los están haciendo? ¿Acaso del Área 51?

Ron Hubbard: El Área 51 está involucrada de alguna manera pero no parte de allí la contaminación.

Interlocutor: No entiendo.

Ron Hubbard: Quienes están contaminando el ambiente es una raza extraterrestre disidente del Área 51. Los extraterrestres de esta Área no son fijos, sino que van y vienen, es decir, de pronto forman parte de este lugar y más se retiran y vienen otros. Algunas de las razas que se retiran no lo hacen en forma pacífica sino que rompen violentamente relaciones con las autoridades del Área.

Interlocutor: Tengo entendido que las autoridades del Área 51 son terrestres y no extraterrestres. ¿Es correcto esto?

Ron Hubbard: Sí, así es. Una de estas razas disidentes es la que está contaminando la atmósfera.

Interlocutor: ¿Pero cuál es su finalidad?

Ron Hubbard: Directamente contaminar.

Interlocutor: ¿Cómo directamente contaminar? ¿Contaminar sin ninguna finalidad?

Ron Hubbard: La única finalidad es perjudicar.

Interlocutor: ¿Estamos hablando, concretamente, de una venganza?

Ron Hubbard: De eso estamos hablando.

Interlocutor: Lo que no entiendo es que quienes se ocupan del tema hablan de aviones terrestres, y además militares. Es decir que no hablan de Ovnis.

Ron Hubbard: Son micronaves extraterrestres que llegan hasta la estratosfera, pero no son terrestres sino extraterrestres.

Interlocutor: ¿Esas naves son parecidas a nuestros aviones?

Ron Hubbard: Parecidas a aviones de diseño avanzado, con alas delta.

Interlocutor: Ahora entiendo la confusión de los que han visto esas naves. ¿De alguna manera simulan que son aviones militares?

Ron Hubbard: Sí, porque ésa es la idea de perjudicar que tienen, es decir que la gente piense que son sus propios militares quienes los están envenenando.

Interlocutor: Según he podido leer en la Red, los militares obviamente niegan que alguien esté contaminando la atmósfera. Pero la pregunta es si saben la verdad.

Ron Hubbard: Por supuesto que algunos saben la verdad, pero la mayoría no. Además, son naves que viajan a una velocidad entre 12.000 y 15.000 Km./h., que obviamente ningún avión terrestre puede lograr.

Interlocutor: Entiendo. ¿Estas máquinas tienen como sostén alguna nave madre?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto.

Interlocutor: Bien. Usted al principio dijo que el Área 51 estaba involucrada en cuanto los extraterrestres contaminadores pertenecieron a dicha Área y luego se independizaron.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Ya no están más en esta Área en absoluto?

Ron Hubbard: Así es, se independizaron.

Interlocutor: ¿Qué es esa materia contaminante que expulsan?

Ron Hubbard: Han experimentado con organismos humanos y organismos extraterrestres de otras razas y han logrado producir virus patógenos de alto poder bacteriológico.

Interlocutor: Usted también dijo que la finalidad es solamente perjudicar.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Sinceramente no entiendo.

Ron Hubbard: ¿Qué es lo que no entiendes?

Interlocutor: Que se molesten simplemente para algo así.

Ron Hubbard: Para ellos no resulta ninguna molestia dada la tecnología que tienen y la velocidad de sus naves.

Interlocutor: ¿Pero de qué tipo de extraterrestres estamos hablando, acaso de monstruos?

Ron Hubbard: Son extraterrestres directamente malvados.

Interlocutor: Confieso que me siento bastante confundido y aún no logro asimilarlo. ¿De dónde provienen estos extraterrestres?

Ron Hubbard: Provienen de una estrella que se encuentra a 6 años luz de Betelgeuse.

Interlocutor: ¿Y su nombre?

Ron Hubbard: Novix II. La Novix I era una enana blanca que en este momento es una estrella de neutrones. Gira una estrella con la otra. Están, como dije, a una distinta una de otra de 6 años luz.

Interlocutor: ¿Y a qué distancia están de la Tierra?

Ron Hubbard: 400 años luz.

Interlocutor: ¿Qué morfología tienen estos extraterrestres?

Ron Hubbard: Son negros, de un tamaño muy similar al terrestre, pero con la estructura de los Grises, o sea, casi no nariz, casi no orejas, frente bastante amplia, calvos.

Interlocutor: ¿Y la altura?

Ron Hubbard: Entre 1,60 m y 1,70. Tienen una contextura muy delgada.

Interlocutor: ¿Cuántos miembros de esta raza están aquí en el planeta?

Ron Hubbard: Alrededor de 40.

Interlocutor: ¿Con cuántas naves están haciendo su “labor” de contaminación?

Ron Hubbard: Con cuatro.

Interlocutor: ¿Con cuatro naves nada más? ¡Pero si prácticamente hay denuncias de todos los países del mundo!

Ron Hubbard: Te estás olvidando de la tremenda velocidad a la que se desplazan.

Interlocutor: Tiene razón, me olvidé de ese “pequeño” detalle.

Ron Hubbard: Pueden cruzar el Atlántico en una hora y fracción con esas naves.

Interlocutor: Entiendo. Pero ahora no puedo dejar de preguntarme cuál es la razón de que desde el Área 51 no hacen nada, porque en definitiva están contaminando el planeta en el que ellos también viven. ¿Acaso no pueden hacer nada para convencerlos de que desistan?

Ron Hubbard: No, no pueden hacer nada porque esos extraterrestres se independizaron y ya no dependen del Área 51.

Interlocutor: ¿Y por la fuerza?

Ron Hubbard: Si utilizan la fuerza provocarían pánico en la población y se pondrían en evidencia. En estos momentos en el Área 51 están con dos razas -llamémos “amigables”- que están estudiando la forma de combatir esas naves sin causar pánico y sin ponerse en evidencia.

Interlocutor: ¿A qué se refiere con no ponerse en evidencia?

Ron Hubbard: Me refiero a que no sean captados por los radares, porque si hubiera una batalla en el cielo, a pesar de la vetustez de estos aparatos con respecto a los que tienen los extraterrestres, igual captarían todo.

Interlocutor: Entiendo. ¿Y éstos extraterrestres contaminadores entrarán en batalla? Lo pregunto porque tengo que suponer que podrán ser todo lo malvados que se pueda pensar pero no tontos, en el sentido de pelear por algo tan fútil.

Ron Hubbard: No pelearán, sino que simplemente se irán. Además tienen una sola nave madre con la cual mucho no pueden hacer.

Interlocutor: Es decir que no se puede decir que estamos totalmente inermes frente a estos extraterrestres cretinos. El término me salió del alma, como se dice vulgarmente.

Ron Hubbard: Es lo que realmente son, cretinos. Lo que también ocurre es que desde el punto de vista de la evaluación que hacen los funcionarios del Área 51 los daños son mínimos. Y también están esperando que al final se cansen de lo que están haciendo, como les pasa a los niños con sus juguetes y se vayan.

Interlocutor: No es fácil concebir a los extraterrestres, con esa enorme tecnología que tienen, como actuando a un nivel tan primario. ¿Realmente son tan infantiles?

Ron Hubbard: ¡Igual que los terrestres!

Interlocutor: ¡Es un ejemplo muy fuerte, Maestro!

Ron Hubbard: Piénsalo un poco y verás que tengo razón. ¿No es lo mismo que hacen Bush y Bin Laden, para nombrar solamente a dos de los más conspicuos cretinos en este momento?

Interlocutor: Si, es verdad lo que usted dice, pero igual cuesta concebir a extraterrestres actuando como niños. ¿Obviamente es su mente reactiva lo que los impulsa?

Ron Hubbard: Así es, y tienen un tremendo ego.

Interlocutor: Estos extraterrestres me hacen acordar a los que se dedican a fabricar virus nada más que por la maldad misma.

Ron Hubbard: Si te pones a buscar ejemplos encontrarás muchos.

Interlocutor: Sí, lamentablemente sí. ¿El gobierno norteamericano sabe la verdad? Me refiero concretamente al presidente Bush.

Ron Hubbard: El presidente norteamericano no está enterado ni siquiera de lo que sucederá pasado mañana. ¿Cómo va a saber algo así?

Interlocutor: ¿Usted me quiere decir que lisa y llanamente es un nulo?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Y los militares?

Ron Hubbard: Los altos militares sí saben, pero únicamente los que están en contacto con el Área 51 y que por lo tanto saben que los extraterrestres existen y están aquí.

Interlocutor: ¿Los militares que no están en contacto con el Área 51, entonces, ignoran todo?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Aquí tengo a la vista un informe de una revista llamada Akásico que dice que todo esto de la contaminación es falso y que se trata de desechos normales de los aviones.

Ron Hubbard: ¿Qué quieres que te responda, si tú ya lo sabes?

Interlocutor: Está bien, Maestro, ya entendí. Volviendo al tema, ¿qué es concretamente lo que están diseminando en la atmósfera?

Ron Hubbard: Son virus patógenos extraídos, como ya dije, de experimentaciones realizadas con terrestres y también extraterrestres. En sus laboratorios han creado nuevos virus que no existen en la naturaleza.

Interlocutor: Desde el punto de vista humano, ¿cuáles serían los daños que está causando esta contaminación?

Ron Hubbard: Los mayores daños los están causando en la flora.

Interlocutor: ¿Pero no nos alimentamos acaso de vegetales?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto, pero afortunadamente los daños físicos en los seres humanos son mínimos.

Interlocutor: Y cuando estas personas afectadas concurren a los hospitales, ¿qué diagnostican los médicos?

Ron Hubbard: Los médicos hablan de “virus desconocidos”. ¡Son tan ciegos!

Interlocutor: ¿Desde cuánto tiempo hace que están contaminando la atmósfera?

Ron Hubbard: Cinco años.

Interlocutor: ¿Cinco años?

Ron Hubbard: ¡Claro! Desde hace cinco años los médicos están recibiendo criaturas infectadas con esos virus y diagnostican erróneamente bronconeumonía y la atribuyen a los desechos tóxicos que las curtiembres echan en los ríos y cosas así.

Interlocutor: ¿Cómo es que en el Área 51 durante cinco años no le encontraron la solución?

Ron Hubbard: No es que no le encontraron la solución, sino que se encuentran en el dilema de que cualquier enfrentamiento bélico lleva consigo el riesgo de exponerse a que se sepa la verdad sobre el Área 51. Priorizan mantenerse ocultos. Además, son muy egoístas y se preocupan de sus propios asuntos sin importarle demasiado lo que ocurra afuera.

Interlocutor: Entiendo. ¿Hay alguna cura para los trastornos que provoca ese virus?

Ron Hubbard: No porque no ha sido estudiado.

Interlocutor: ¿Ni siquiera en el Área 51?

Ron Hubbard: Ni siquiera en el Área 51. Ya lo dije y lo reitero: son egoístas y se preocupan solamente de sus mezquinos intereses.

Interlocutor: ¿Es todo, entonces, sobre este asunto?

Ron Hubbard: Sí, porque entrar en más detalles sería perder el tiempo.

Interlocutor: Está bien, doy el tema por terminado.