La carne de cualquier clase irrita el tubo digestivo, ocasiona el estreñimiento, envejece prematuramente, provoca apendicitis y se torna altamente peligrosa para aquellos que tienen el hígado y los riñones alterados.

A menudo se venden al mercado y se venden para servir de alimento animales que están ya tan enfermos que sus dueños temen guardarlos más tiempo. Algunos de los procedimientos seguidos para cebarlos ocasionan enfermedades. Encerrados, sin luz y sin aire puro, respiran el ambiente de establos sucios, se engordan tal vez con productos averiados, y su cuerpo entero resulta contaminado de inmundicias.

Muchas veces los animales son transportados a largas distancias y sometidos a grandes penalidades antes de llegar al mercado. Arrebatados de sus campos verdes, y salvando con trabajo muchos kilómetros de camino, sofocados por el calor y el polvo, o amontonados en camiones sucios, calenturientos y exhaustos, muchas veces faltos de alimentos y de agua durante horas enteras, los pobres animales son arrastrados a la muerte para que con sus cadáveres se deleiten los seres humanos.

Muchas personas mueren de enfermedades causadas por el consumo de carne; sin embargo, no por esto el mundo parece actuar con más sabiduría. A menudo se matan animales que han sido transportados a través de una distancia considerable. La sangre se ha calentado. Han sido privados del ejercicio saludable y cuando tienen que viajar tanta distancia, se enferman y se agotan, y en esa condición son sacrificados para el mercado. Su sangre está muy inflamada y los que comen su carne, comen veneno. Algunos no son afectados inmediatamente, en tanto que otros son atacados por dolores agudos y mueren de fiebre, cólera o alguna enfermedad desconocida.

Los que comen carne y sus derivados no saben lo que ingieren. Muchas veces si hubieran visto los animales vivos y conocieran la calidad de su carne, la rechazarían con repugnancia. Continuamente sucede que la gente come carne llena de gérmenes de tuberculosis y cáncer. Así se propagan estas enfermedades y otras también graves. En muchos puntos los peces se contaminan con las inmundicias de que se alimentan y llegan a ser causa de enfermedades. Tal es en especial el caso de los peces que tienen acceso a las aguas negras de las grandes ciudades. Los peces que se alimentan de lo que arrojan las alcantarillas pueden trasladarse a aguas distantes y ser pescados donde el agua es pura y fresca. Al servir de alimento llevan la enfermedad y la muerte a quienes ni siquiera sospechan el peligro.

Los que hacen ejercicio al aire libre no se dan cuenta de los efectos perjudiciales de la carne de cerdo, como los que viven en los edificios y cuyos hábitos son sedentarios y su trabajo es mental.

Pero el consumo de carne de cerdo no daña únicamente la salud física. La mente es afectada y la delicada sensibilidad queda embotada por el uso de este tosco alimento. Es imposible que la carne de este animal esté sana cuando la inmundicia constituye su ambiente natural y cuando se alimenta de toda clase de cosas detestables (de allí el nombre de cerdo, marrano, cochino, puerco). La carne de cerdo se compone de lo que éste come. Si los seres humanos ingieren su carne, su sangre y su carne quedarán corrompidas por las impurezas que recibirán a través del cerdo.

El consumo de carne de cerdo ha producido escrófula, lepra y humores cancerosos. El consumo de carne de cerdo continúa causando el sufrimiento más intenso a la humanidad. Es imposible que quienes hacen copioso consumo de carne tengan un cerebro despejado y un intelecto activo (sobre todo para las cosas espirituales).

El peligro de contraer enfermedades aumenta diez veces al comer carne. Los males derivados del consumo de la carne no son menos patentes que los males físicos. La carne daña la salud, y todo lo que afecta al cuerpo ejerce también sobre la mente y el alma un efecto correspondiente. Pensemos en la crueldad hacia los animales que entraña la alimentación con carne, y en su efecto en quienes los matan, y en los que son testigos del trato que reciben. ¡Cuánto contribuye esto a destruir la ternura con que deberíamos considerar a estos seres creados por Dios!
Las personas acostumbradas a un régimen fuerte y muy estimulante tienen el gusto pervertido, y no pueden apreciar de buenas a primeras un alimento sencillo. Se necesita tiempo para normalizar el gusto y para que el estómago se reponga del abuso. Pero los que perseveren en el uso de alimentos sanos los encontrarán sabrosos al cabo de algún tiempo. Podrán apreciar su sabor delicado y los comerán con deleite.

COMBINACIÓN DE LOS ALIMENTOS

La variedad de alimentos en la misma comida causa desagrado y destruye el bien que podría producir cada artículo al organismo si se tomara solo. Esta práctica causa constante sufrimiento y a menudo la muerte.

Las combinaciones impropias de alimentos crean perturbaciones; se inicia la fermentación; la sangre queda contaminada y el cerebro se confunde.

El hábito de comer en exceso o de comer demasiadas clases de alimentos en una comida causa con frecuencia dispepsia. Se ocasiona así un grave daño a los delicados órganos digestivos. El estómago protesta en vano y suplica al cerebro que razone de causa a efecto. La excesiva cantidad de alimento ingerido o la combinación impropia hacen su obra perjudicial. En vano dan su advertencia las prevenciones desagradables. El sufrimiento es la consecuencia. La enfermedad reemplaza la salud.

Cuanto menos condimentos y postres se coloquen sobre la mesa tanto mejor será para todos los que participan de la comida. Todos los alimentos complicados y que tienen mezclas son dañinos para la salud de los seres humanos. Los animales nunca comerían una mezcla tal como la que a menudo se coloca en el estómago humano.

La concentración y suculencia así como las mezclas complicadas de alimentos son destructoras de la salud.

• Génesis, cap. 1, vers. 29-30……..Hombres y animales éramos vegetarianos
“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así”.
Romanos 14, vers 20- 21…….Bueno es no comer carne ni beber vino
“No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite”.( Se refiere a los adelantados espiritualmente. Todo Iniciado o aquel que tiene gran adelanto espiritual aborrece la carne y el alcohol).
1ra de Corintios 8, vers 10-13……….No comer carne jamás para no poner tropiezo al hermano de débil conciencia
“Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano”.(Se refiere a los Iniciados o los maduros espiritualmente. Los débiles, con conciencia débil son los inmaduros, o sea la mayoría de la humanidad actual).

CONOCED LA VERDAD Y ELLA OS HARÁ LIBRES
Trata de practicar yoga para que tengas un cuerpo flexible, joven y saludable. Haz buen ejercicio físico todos los días trotando por las madrugadas o practicando las artes marciales. Vuélvete vegetariano por salud y por el bien de tu desarrollo espiritual. Acaba para siempre con el alcohol. Dedícate a tu desarrollo espiritual eliminando defectos como la ira, envidia, lujuria, lascivia, orgullo, pereza, vanidad, etc., etc. Escucha sólo música Clásica. Haz buenas obras divulgando los conocimientos espirituales y aconsejando a aquellos cuya conciencia es materialista. Trata de practicar la meditación y la vocalización (mantralización). Estudia y prepárate porque tu oportunidad vendrá.

El Vino Tinto Podría Contrarrestar los Efectos Nocivos de las Carnes Rojas en Nuestra Salud

Hasta ahora, la mayoría de nosotros teníamos conocimiento acerca de las bondades y beneficios del vino tinto en cuanto a sus propiedades antioxidantes para prevenir el cáncer y las enfermedades del corazón, y el efecto rejuvenecedor que que tienen sobre sobre la piel las grandes concentraciones de ácido linoleico encontrados en las semillas de la uva. Al parecer, ¡todavía hay más beneficios! Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dirigidos por el Dr. Joseph Kanner, han encontrado que maridar los vinos tintos con las carnes rojas podría inhibir la producción de los químicos dañinos que se liberan en el estómago en el momento de la digestión.

Aparte de maridar estupendamente, el vino y las carnes rojas podrían ser buenos para nuestra salud. Aparentemente, existen ciertas toxinas oxidantes que se liberan en el estómago cuando los alimentos ricos en grasas son digeridos. Una de estas toxinas es conocida como malondialdehído. Se piensa que esta toxina contribuye a alojar enfermedades incluídas la arterioesclerosis, el cáncer y la diabetes. El Dr Kranner condujo una serie de experimentos con ratas de laboratorio con el objetivo de probar su hipótesis de que los polifenoles del vino (antioxidantes) llegan al estómago al mismo tiempo que las grasas de la carne roja comienzan a liberar estos químicos tóxicos. A su vez, los polifenoles podrían inhibir la diseminación de las toxinas del malondialdehído por todo nuestro organismo. Los resultados de estos experimentos no sólamente han apoyado esta teoría sino que además, demostraron que el vino habría inhibido la liberación de otros agentes tóxicos.

Pago Valdebellón

Con el propósito de comprobar esta teoría a menor escala, organicé hace poco una cena en la cual serví pechuga de pavo asada y abundantes y jugosos filetes de solomillo de ternera, acompañados con una deliciosa y sorprendente selección de tintos de Abadía Retuerta, incluyendo el recién ganador 100% Syrah, Pago Garduña y el increiblemente rico y aterciopelado 100% Cabernet Sauvignon, Pago Valdebellón. Sin tomar en cuenta el predecible y superior maridaje entre carnes rojas y vino tinto en términos de sabor y textura, pude constatar que mis invitados parecían más felices e incluso, rebosabantes de salud luego de haber consumido el vino junto con la carne roja. Sin embargo no ocurrió así con el pavo. Y, aunque estoy segura que el Dr Kranner cuestionaría y refutaría mi método de investigación, ¡pienso repetir el experimento tan a menudo y pronto como me sea posible!

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